LA NUEVA CAPITAL


LOS PRIMEROS CINCO AÑOS DE SU CONSTRUCCIÓN
Por José María Rey
Este trabajo sin fines de lucro del Sr. Juan A. Greco es copia fiel . No se realizaron correcciones ortográficas ni cambios en los párrafos, manteniendo la morfología y sintaxis original. Yo solamente lo trasladé a la web, para acompañar la colección de fotografías coleccionadas en la página que titulé “El Álbum de La Plata”.
Eduardo A. Finocchi / Fotógrafo / Año 2003

J. PEUSER – LA PLATA 1932

ADVERTENCIAS
1a.- La Nueva capital era la nueva ciudad que se fundaba en las lomas de Tolosa el 19 de Noviembre de 1882. Halagaba la denominación a la generación Fundadora. Hijo de funda_ dores, me acojo a ella para titular este libro
2a.- Las cifras indicativas de costo de obra y edificios deben considerarse únicamente con referencia a los primeros cinco años de la ciudad, o sea el lustro 1882/ 87. Desplazarlas en el tiempo equivaldría a restarles significación.

BAJOS LOS TILOS
( Evocación en el cincuentenario de la fundación de La Plata)
Tilos floridos de la avenida Monteverde! Bajo vuestra fronda rumorosa se tiende la sombra para decorar la calle con una doble ola de azul de ensueño. De noche aumentáis, por contraste, el fulgor de las luces y los reflejos del pavimento. Y el influjo de vuestro encanto se acentúa con el aroma de vuestras flores, que todo lo impregnan a la manera de un efluvio espiritual de la ciudad exquisita.
La Plata surgió de los campos de Iraola como una realidad patriótica de la conciliación y el sentimientos fraternal, afirmada sobre la tierra virgen para alcanzar incalculable grandeza, mas para ser también lo que es: Ciudad armoniosa y gentil, acogedora y plácida.
¡Tilos fragantes de la avenida Monteverde! Bajo vuestra fronda evoco la figura del fundador del solar en que os erguís gallardos y protectores. Un hombre mas completo que Platón en “La república” y que Aristóteles en “Política”, pues mientras los insignes atenienses no hicieron mas que legislar para la ciudad ideal, Rocha añadió la acción del pensamiento. Supo pulsar la lira y vibrar en himnos de orientación y de esperanza, pero en paralelo esfuerzo niveló el terreno y delineó e hizo transitable las calles, pobló de casas las manzanas, lanzo al espacio crestas y punzones de elevada mansardas y por sobre éstas, mas alto todavía, agujas de cúpulas y cruces de campanarios. Forjó imaginativamente una urbe sin igual por su estética, su intelectualidad, sus industrias y su comercio. En su sentir de artista quiso la ciudad perfecta, tan rica como
Buenos Aires, sin que significara el intento enfrentarle una rival a la metrópolis americana, sino más bien, crearle un motivo de permanente orgullo con ese producto del ingenio y la energía de sus hijos más amantes y preclaros.
Rocha tuvo mucho de ingenio en la inspiración y algo de Dios en la obra. Su Concepción era estupenda. Por un lado, la red lineal de las calles y diagonales, las manzanas con su fraccionamiento adecuado y sus servicios previstos, espaciosas y cordiales las aceras, palacios de elegante líneas arquitectónicas, plazas y paseos acertadamente distribuidos, el casco de la estancia de Iraola erigido en Palermo de la ciudad moderna, atendida la higiene, fácil la justicia y todo mejorado por la realidad de una existencia generosa en bienestar material. Por otro lado, el río, la salida a todas las vías fluviales y marítimas, el gran puerto que acarició ilusionadamente la idea creadora. ¡ He ahí el ensueño!
¿Llego a consumarlo?
Casi todo alcanzó en su obra. Para construir la ciudad cruzaron los mares caravanas de jornaleros que enviados del Gobierno habían reclutado en Europa, sembrando la inquietud o alentando la esperanza en aldeas enteras de España y de Italia. Y fue La Plata la ciudad seductora del mundo. La adoraron los artistas y los mercaderes, porque como una ficción de Scherezada había surgido de la noche a la mañana, de entre los cardales indígenas, y sido su canción de cuna una vibración entre el aliento generador y la fascinación de la riqueza. Es cierto que después sufrió, que pasó angustias, miserias y trabajos. Pero la aureola de martirio que conquistó los altibajos de su carrera la hizo todavía mas amada para los ojos de los viejos pobladores. No ser todavía La Plata tan rica como la quiso y la quiera la inspiración común; pero es ya grande y rica, se orientan sus hélices por las rutas mas promisorias, es intelectual y honesta y, a la vez, tan serena y armoniosa como una creación de Atenas.
¡Tilos floridos de la Avenida Monteverde! Acogido a vuestra fronda contemplo los cincuenta años de la ciudad. Sus mejores palacios se envuelven en el aroma de vuestra veste primaveral; La avenida prolonga la perspectiva de sus aceras simulando dos largas galerías coloniales que se hunden en la noche clara y romántica. Parece que, como nunca, brillan ahora los focos y que los ediles hubiesen echo pulir el asfalto por expertos artesanos. Domináis en mis sentidos con el privilegio de vuestra belleza y la sugestión de las leyendas de vuestro origen. Nacisteis en la Alemania de la poesía y de las canciones y parece como que musicalizan vuestra fragancia los acentos líricos de sus bosques tradicionales. Y, en esta hora de evocación, el encanto de la ciudad maravillosa vuelve y flota sobre las cosas, mientras el perfume de vuestras flores --- ¡Tilos augustos! --- reanima las visiones mágicas y me sumerge en el ensueño del fundador ilustre.


LA NUEVA CAPITAL
LOS PRIMEROS CINCO AÑOS DE SU CONSTRUCCIÓN



LA FUNDACIÓN
Se habían cumplido satisfactoriamente las leyes y los decretos dictados desde aquel día 4 de mayo de 1881, fecha en que el Gobernador Dardo Rocha diera el primer paso hacia la erección de una nueva capital para la provincia de Buenos Aire, instituyendo una Comisión con el fin de que cooperara con su dictamen en el propósito seguido. El predestinado fundador había trocado en actores del magno acontecimiento histórico a los hombres representativos de su época, mientras animaba las cuadrillas obreras sobre las lomas de Tolosa. El día 19 de Noviembre de 1882 depositaba en la entraña de la tierra propicia el paralelepípedo de piedra de Azul con que materializaba el comienzo de la construcción de la ciudad (Fig.1). Fue aquél día de calor, de viento y de polvo que los millares de personas que de todas partes acudieron a presenciar el suceso tuvieron que soportar a lo largo del camino y en el sitio de la ,fundación, todo a pleno campo abierto, pues no alcanzaban a remediar las molestias ni los palcos ni las tribunas que se levantaron en el centro geográfico de la traza urbana. “ la Ceremonia fue solemne – decía después un cronista recordando la fecha – y unas horas mas tarde la gran mayoría de los concurrentes se habían retirado en los trenes y sólo quedaban sobre el campo despoblado pequeños grupos de paisanos de los alrededores, la policía mandada por el coronel Dantas acampada en el bosque y el fundador alojado en la estancia Iraola” (1).
SE INICIA LA CONSTRUCCIÓN DE LA CIUDAD
A partir de ese momento, los hornos de ladrillos emplazados en las zonas reservadas del ejido empezaron a producir los elementos estructurales de los muros (2); en las canteras de granito de Tandil y Olavarria y en las que Platero poseía en la Banda Oriental explotaron los barrenos para dotar de cubierta Pétrea a las calles apresuradamente abovedadas; La entonces infantil luz eléctrica ensayó en torres y postes, por primera vez en la Argentina, sus admiradas y temidas lámparas de arco voltaico; el agua -- por primera vez también en la Argentina -- surgió de la napa semiartesiana para abastecer a la población de sus exigencias higiénicas y alimenticias (1); se trazaron y nivelaron los caminos de acceso (2); se rayó los rieles de la zona circundante (3); el tranvía rodó pronto por las calles recién delineadas y el teléfono comunico entre sí las reparticiones gubernativas y llevo muy luego a lo lejos, en alas de su mágico fluido, la palabra de la colectividad en formación (4). Todo esto aconteció con el ritmo acelerado impreso por la urgencia de hacer, característica de ese lustro famoso de la vida argentina. ¡ Cinco años solamente necesito el genio constructor para presentar al mundo la capital extraordinaria floreciente y hermosa! (5).
(1) Se describe oficialmente las fiestas en la Memoria presentada por el ministro secretario en el Departamento de Gobierno; Dr. D. Nicolás Achával, a la H. Legislatura de la Provincia. Años 1883 – 84. La Plata, 1885. Reprodúcese la descripción en la Reseña Estadística y Descriptiva de La Plata, capital de la Provincia de Buenos Aires, publicada bajo la dirección del Dr. Emilio R. Coni, director de la Oficina de Estadísticas General, 19 de noviembre de 1885.
El diario El Nacional de Buenos Aires hizo en la época una crónica extensa, sustanciosa y llena de colorido sobre dicha fiesta.
(2) Sin que el orden enumerativo lo sea también cronológico en cuanto a la respectiva instalación, diré que en 1883 funcionaban como principales, los hornos de Luis Cerrano; Luis Arditi y Rocha; Capoglio y Cía.; Bello; Bartoletti; etc. El precio de los ladrillos oscilaba entonces entre 320 y 370 pesos moneda corriente cada millar. Un peso m/c. Equivale a cuatro centavos moneda nacional.
UNA CASA HISTÓRICA DEMOLIDA
NO me propongo establecer el orden preciso en que se fueron practicando las excavaciones para cimentar la ciudad. Hacerlo cronológicamente importaría dar rigidez y monotonía a la lectura. Por otra parte, privaría al recuerdo de la hazaña de Rocha del encanto que lo
(1) Apéndice, Nota A.
(2) Apéndice, Nota B.
(3) El primer ramal que se construyó fue el que unía la estación Ensenada del ferrocarril del mismo nombre con la estación La Plata ( hoy Tolosa). Se libro al servicio público el 11 de octubre de 1882. Como complemento se habilitó una línea sistema Decauville, con tracción a vapor, entre dicha estación y la plaza principal (hoy Moreno), para efectuar el servicio ordinario de pasajeros y encomiendas. “Como estas líneas (las del primer ramal ) que atraviesa el bañado, no llenaba todas las condiciones deseables, se ordenó mas tarde la construcción del empalme Pereyra, que a la vez de ofrecer mayores ventajas, acortaba la distancia a la Capital de la Nación”. Se inauguró este nuevo ramal el 1º de diciembre de 1883.
Se construyeron además las siguiente las siguientes líneas: 1ª- De Tolosa a 19 de Noviembre (edificio de la calle 7 Esq. 50), inaugurada el 1º de septiembre de 1883; 2ª - de La Plata a Ferrari ( Brandsen), inaugurada el mismo año; 3ª - de Temperley a Pereyra, inaugurada en 1884 y 4ª - de Tolosa a Magdalena, cuya construcción se inició en 1885.
(4) Por decreto del 30 de abril de 1884, se ordeno al Directorio del ferrocarril del Oeste, la construcción de líneas telefónicas para establecer la comunicación entre las reparticiones públicas. Por un nuevo decreto de fecha 12 de agosto del mismo año se transfirió la orden a la Dirección Administrativa de los Ferrocarriles de la Provincia. Posteriormente obtuvo una concesión D. Juan José Lanusse, quien la cedió en 1887 a la Compañía Unión Telefónica. Ésta tenía una oficina central en Tolosa; desde entonces la trasladó a la calle 47 entre 8 y 9, donde todavía funciona.
(5),El Dr. Dardo Rocha, al abandonar el gobierno en 1884 dejó resuelto todos los problemas relativos a la instalación de la ciudad; pero su sucesor, el Dr. Carlos Alfredo D´Amico, que gobernó del 84 al 87, le tocó actuar práctica e intensamente en la obra, puesto que fue durante su período cuando se cumplió gran parte del programa total de la construcción y cuando sé cubrió de casas el damero de la magnífica concepción urbana.
embellece cuando se lo compara con el de una ficción de Scherezada. Pero como debo expedirme sobre la construcción de la ciudad durante los primeros cinco años, véome precisando a adoptar un orden descriptivo – tal el carácter de este trabajo – que no esté reñido con ese algo de flexibilidad que considero necesario para no fatigar la atención del distinguido auditorio. El material gráfico que utilizaré procede en gran parte de las fotografías tomadas por Bradley entre 1882 y 1885. El resto lo he obtenido en diversas fuentes y es de fechas algo posteriores. Elegiré como punto de partida de mi descripción el edificio que existía en el campo expropiado para elegir la Nueva Capital, esto es, la casa habitación que D. Martín J. Iraola tenia en su estancia (Fig. 3). Estaba aquella situada en el bosque, a inmediaciones del lugar donde actualmente se ve estadio del club de Gimnasia y Esgrima, emplazada dando frente al Nordeste y en forma tal que desde su “logia” podia dominarse el río por una calle existente: la que pasa por entre el Museo y el observatorio y que se conoce con el nombre de Avenida Centenario. Esa casa se demolió hace algunos años, pese a sus antecedentes históricos (1). Bajo su techo había descansado el fundador la noche del 19 de noviembre de 1882 y a esa había vuelto muchas veces durante la ejecución de los trabajos; bajo su techo se cobijaron las primeras comisiones técnicas que rayaron el campo con la retícula de las alineaciones; bajo su techo se levantó el estrado desde el cual administro justicia la primera autoridad de la comarca, el juez de paz D. Carlos A. Fajardo; bajo su techo también residieron varios gobernadores de Buenos Aires. . . Nada obstó para que se destruyera tan precioso recuerdo. ¡Que adecuado ambiente para instalar el Archivo Histórico de la Provincia había sido el de esa evocativa construcción rural!
EL PRIMER EDIFICIO Y LA CASA PARA LOS EMPLEADOS
La primer casa que se levantó en el terreno cubierto de pasto fue un pabellón de madera de grandes dimensiones. Ocupó ésta una posición casi central en la manzana comprendida entre las calles 4, 5, 51, 53 y en su interior se tendió la mesa a cuyo alrededor se reunieron, en ágape expresivo los mas calificados asistentes al acto de fundación (1). Después ya fue el vértigo constructivo y en su fomento cooperaron por igual el tesón de los poderes públicos y la acción esperanzada de los pobladores. Pero las casas particulares que surgían tenían prefijado su destino y no podían proporcionar habitación a las muchísimas personas que estaban empleadas en las diversas tareas circunstanciales. El Gobierno adquirió entonces en estados Unidos una serie de casas de madera, desmontables, y las emplazó en manzanas reservadas, próximas a los edificios fiscales en ejecución para cederlas en alquiler a los dependientes del Estado (2). El grupo que se aprecia en una vista tomada en 1885 desde el techo del Ministerio de Hacienda (Fig. 2), ocupaba gran parte de la manzana rodeada por las calles 6, 7, 45, 46,
¡Cuanta gente modesta y cuántos viejos platenses que escalaron luego altas posiciones o que se perdieron en el anonimato más absoluto, habitaron en plena mocedad esas características viviendas en los albores de La Plata! El autor de esta descripción gateó sobre los pisos de una casa así y llenó la sonoridad de sus ambientes con la risa y los llantos de su primera infancia. Este puede ser un título habilitante para la función en ejercicio y un justificativo del tono cordial y optimista de la presente lectura.
(1) Según lo expresa el juez de paz de La Plata , D. Carlos A. Fajardo, con un informe de fecha 8 de octubre de 1882, “los edificios del parque” estaban entonces ocupados así: “En la planta baja del principal, lo siguiente: 1º sala del juzgado; 2º dos dormitorios; 3º comedor”......”los altos (6 piezas) están ocupados por los ingenieros; una pieza y la cocina de la planta baja por el intendente y otra por la oficina de telégrafo” . Del resto del edificio y poblaciones dispone el intendente Micke (expediente c, 3654, 1882, Ministerio de Gobierno).
El Dr. Carlos Spegazzini escribe en 1881 que “la casa de la estancia de Iraola” es de construcción bastante linda y muy cómoda, aunque no lujosa” (Diario de Spegazzini).
SAN PONCIANO
Como un ejemplo de la voluntad de hacer que caracterizó al fundador he de destacar ante todo el caso de la capilla San Ponciano, la iglesia elegante de ahora (3). Al año justo de colocarse la piedra fundamental de la ciudad se bendecía la capilla bajo el padrinazgo del Dr. Dardo Rocha y de su señora esposa Da. Paula Arana, y se oficiaba en su única nave el primer Tedeum que se cantó en los ámbito de la Nueva capital (Fig.4). Era una capilla, nada más.
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(1) En el que fuera pabellón de conciertos de la Exposición Continental de Buenos Aires, se instaló enseguida la Oficina de Delineación a la que debía por fuerza acudir todos los que deseaban edificar. Era jefe el ingeniero Joaquín V. Masqueda y ayudante Placido Almaestre.
(2) Nota curiosa, la registra, El Día en su edición del cincuentenario. El periódico de Nueva York “ The Maritime Register” , con motivo de la mencionada adquisición de casas, situaba geográficamente a La Plata en una isla arrasada por un meteoro, según pudo verse en la trascripción del suelto siguiente: “ Hace poco tiempo “The Maritime Register” llamó la atención de los fabricantes de casas portátiles sobre su nueva fuente de negocios. En nuestra sección marítima dimos la noticia esta semana de haberse fletado un vapor alemán para tomar cargamento completo de casas portátiles de Nueva York a Buenos Aires. Esta casas se llevan para una isla cercana a dicha ciudad, que fue desbastada por un huracán, dejando sin abrigo a la mayor parte de sus habitantes. Se consideró ser mas barato adquirir en los Estados Unidos casa hechas y propias para colocarse que fabricarlas en Buenos Aires”.
El Gobierno alquilaba cada casa de madera al precio de 20 $ m/n mensual
(3).El 12 de abril del 83 se aprueban los planos “para una capilla provisoria. La piedra fundamental se coloca el 12 de junio y la excavación de los cimientos empieza el 17 de julio. Constructor: Clemente Olivera. Una vez terminada, la capilla costo 70 $ m/n.




Pero como pronto se la erigiera en parroquia de la ciudad, se embelleció el pequeño edificio y se añadió torre y reloj. El ingeniero Pedro Benoit (1) realizó así una loable obra de arte, graciosa, proporcionada, rítmica (Fig. 5) Las necesidades posteriores del culto requirieron luego mayor capacidad, la que fue acreciendo hasta alcanzar el grado que ahora ofrece; pero no se consiguió esto sin mengua de sus proporciones ni de su belleza. En cuanto al reloj, no pasó de ser un interesante artilugio. No por que así lo desearan proyectistas y dibujantes, sino por que no logro cumplir con su función normal de registrar la marcha del tiempo. Y esto, que constituyo una complicación para la tranquila vida del párroco, fue resuelto sustituyendo las agujas por las leyendas cristianas que ahora parecer reafirmar desde lo alto el espíritu de la fe.
LOS PALACIOS DE LOS BANCOS
El del Banco Hipotecario – actualmente la Universidad—es uno de los edificios que con mayor rapidez elevó su clásico volumen arquitectónico sobre el cardal de las lomas y en su construcción se invirtieron cerca de 300 mil $ m/n. (Fig. 6). Dibujaron los planos y dirigieron la obra los arquitectos argentinos Juan A. Buschiazzo y Luis A Viglione. La fotografía corresponde al año 1885 y ha sido sacada al declinar una tarde de principio de agosto. Mancha el muro lateral la sombra larga de los techos del Banco de la Provincia; el reloj funciona e indica la hora, los arbolitos con que desde la iniciación se proyectó orlar las ramblas de la avenida han sido plantados quizá la víspera. Han empezado la pavimentación. La zona de calzadas más próxima al observador ya está adoquinada y muestra en la dirección de su eje las fajas paralelas de las trotadoras – anchas losas de granito cuyo fin era amortiguar los ruidos y las vibraciones de los rodados --. El primer llamado a licitación con el fin de pavimentar 50 cuadras tuvo efecto a los tres meses de colocada la piedra fundamental (2).Otro edificio que creció casi simultáneamente fue el del banco Provincia (Fig. 7), como se puede inferir de esta fotografía de la misma época, quizá el mismo día de la precedente. Es también, según se ve, un palacio de arquitectura clásica, donde el Viñola ha jugado su papel preponderante, y pertenece a los mismos autores que proyectaron el Banco Hipotecario. Constituye un pormenor destacable de las descripciones particulares, la calidad de los materiales empleado en la terminación del edificio, especialmente la de maderas, vidrios, y herrajes. El costo fue de unos 500 mil pesos m/n.
(1)-Pedro Benoit, ingeniero que había recibido su título de tal en el Departamento Provincial del Ramo, dirigía en el mismo la sección de Arquitectura. El P.E. por decreto del 21 de septiembre del 82, al llamar a licitación pública para la construcción de los edificios fiscales, lo nombro director ejecutivo de las obras con retención y ejercicio del cargo anterior. Su actuación fue loada oficialmente por el ministro de gobierno Dr. Nicolás Achával en su citada memoria de 1885.
Decreto del 21 de febrero de 1883.
(2)“El afirmado se lleva a cabo con adoquines de granito asentado sobre una capa de conchilla, con un cordón exterior de piedra. Debajo de dicha capa lleva otra de concreto de cinco centímetros de espesor, formada de pedregullo y cemento Pórtland. Tiene un ancho de 5 metros en cada lado de la calle; en los bulevares tiene en el centro un paseo de 11 metros y en las calles 2,60 mts., con el espacio necesario para las veredas “
(Del Censo de La Plata levantado el 25 / 03 / 1884).
EL DEPARTAMENTO DE INGENIEROS – EL PRIMER TRANVÍA
Uno de los primeros edificios levantados – quizá el primero – es el Departamento de Ingenieros (1). Distinguen el edificio un pórtico de ingreso de columnas estriadas, al que se llega por una amplia escalinata (Fig. 8). Es proyecto de Benoit. Empezó su construcción el 3 de mayo de 1883 y en diciembre del mismo año ya se había habilitado una sección para el funcionamiento de las oficinas del cuerpo técnico ocupado en los trabajos de la ciudad. Al instalarse los poderes públicos en La Plata, en abril de 1884, las dos cámaras legislativas tuvieron sus recintos de deliberaciones en el segundo patio de este edificio, mientras se construía el palacio que se le había destinado. La vista que ilustra este pasaje es de mediados de 1885. Se observa que la casa está terminada y los jardines formados; sólo faltan los portones de la verja. En la avenida 7, que pasa por su frente y esta afirmada, aparecen los rieles de un tranvía a sangre, medio de locomoción que se inauguraría poco después, el 15 de agosto de 1885. La concesión comprendía un recorrido de 16 kilómetros por las calles 7 de 64 a 45, diagonal 72, 12, 51, 1, diagonal 80, 50 y se extendía hasta Tolosa y Ensenada. Fue concesionario D. Manuel Jiménez, quien difundió su nombre en la época como hombre de negocios y de mundo.
LOS PRIMEROS TEATROS
Consta en la documentación consultada que el hipódromo – construcción proyectada y dirigida por el ingeniero español Joaquín V. Maqueda -- estaba funcionando, completamente terminado, en octubre de 1885 (2). Conjuntamente con este sitio de esparcimiento, la población contó desde temprano con el teatro. La manifestación inicial del género cobra cuerpo en algún café de lugar espacioso; después asciende en categoría utilizando aquella construcción de madera de la manzana 4, 5, 51, 53, en la cual se sirvió el banquete el 19 de noviembre de 1882 (Fig. 45). Provenía dicha construcción de la Exposición Continental que poco antes se celebrara en Buenos Aires. En ella había servido como pabellón de conciertos. Con tal bizarro antecedente bien podia acoger en su recinto a la farándula bajo el nombre de Teatro Argentino, como así aconteció en cuanto el medio pudo sostener a la empresa. También hubo otro escenario con el nombre de Teatro de La Plata en una casa poco arrogante de la calle 4 entre 48 y diagonal 80, acera de la numeración par. Se improvisaron además otros proscenios y picaderos. Pero el acontecimiento que determina el comienzo honroso de la actividad escénica en la ciudad es la fundación del Teatro Apolo, que don Pedro Cousandier construyó en la calle 54 entre 4 y 5 (Fig. 9). Las carteleras que se ven en la proyección flaqueando el ingreso anunciaron como primer espectáculo una versión de la ópera “Trovatore”, con la que quedó inaugurado el local la noche del sábado 14 de marzo de 1885. En esa ocasión desbordó de gente la sala y el gobernador D´Amico dio prestigio a la velada con su presencia. La edificación de este pequeño teatro costó alrededor de 40 mil pesos m/n.
(1) Se proyectó, como gran parte de los edificios públicos, a raíz del decreto de 7 de mayo del 81. Fue construido por la empresa Beaumerie hermanos. Costo mas de 200 mil pesos m/n.
(2) El 11 de diciembre de 1882 ya se nombraba la Comisión que debía entender la construcción de un circo de carrera. Las obras del Hipódromo insumieron $ 80 mil m/n.

MINISTERIO DE GOBIERNO – ALUMBRADO PÚBLICO
Se construyo para la sede del Ministerio de Gobierno el edificio que ocupa en la actualidad el Tribunal de Cuentas en la avenida Monteverde entre 58 y 59 (Fig.10). El cuerpo e que funcionaba los Juzgados de Crimen y de lo Correccional, sobre la calle 8, era donde tenía sus habitaciones particulares el ministro del ramo D. Benjamín Canard. Edificio de estilo clásico, original del ingeniero italiano Luis Baldi, fue también de los que primero se habilitaron (1).
Me permito llamar la atención sobre el foco de luz que ocupa el primer término en la fotografía. Es una lámpara de arco del tipo que se había adoptado desde el año siguiente al de la fundación, para alternar con los faroles a kerosene (2). Los primeros focos estuvieron construidos por altas torres de hierro, coronadas por lámparas eléctricas de intensa radiación lumínica. En agosto de 1884, en la plaza que ahora se denomina San Martín,
se instaló una de 45 metros de altura, en cuya línea de sumidad brillaban 24 mil bujías repartidas en un conjunto de 6 lámparas. Se atribuía al foco, un radio de iluminación de mas de un kilómetro y se lo consideraba como el faro del puerto en construcción; circunstancia que llegó a tener interés nacional, sobre toda al divulgarse que la era visible desde Colonia. En el momento de obtenerse la fotografía (mediados de 1885) había además distribuidos en la ciudad 200 focos como el que se observa, de 2.000 bujías cada uno, fuera de 490 faroles a kerosene. El gas iba a entrar en acción muy pronto.
_________(1) Inicióse la excavación de los cimientos el 22 de enero de 1883. José Porret, empresario de la obra, se invirtieron en ésta obra unos 300 mil pesos m/n.
(2) Apéndice, Nota C.

EL MINISTERIO DE HACIENDA Y LA CASA PARTICULAR DEL MINISTRO
Si por la finalidad que expresa su nombre el Ministerio de Hacienda (Fig.11) suponía importancia, ésta aumentó en la época de su terminación con motivo de aparecer destinado el cuerpo que mira hacía la calle 8 entre 45 y 46 a residencia particular del ministro, que lo era D. Eulogio Enciso, y contener entre su reparto un espacioso ambiente decorado como para servir de comedor oficial. Además mientras proseguía la construcción de la Casa de Gobierno, el primer magistrado despachaba en una sección del edificio del Ministerio de Hacienda. Florencio Escardó -- cronista foráneo, autor de un breve folleto de propaganda territorial editado en 1886 – afirmaba que la parte del edificio en la cual residía el ministro con su familia era un palacio amueblado con lujo asiático Hiperbólica o no la manifestación, lo cierto es que los martilleros Bollini, Muro y Cia. -- que remataron el moblaje en 1887 por disposición del Gobernador Máximo Paz – proclamaban, al describir las unidades del copioso inventario, que esa era una subasta más notable que se había dado en la América del Sur (1). La construcción del edificio – proyecto del Departamento de Ingenieros – se inició el 22 de enero de 18830 por el empresario Pedro Cabrera. Se construyó solamente la planta baja, invirtiéndose 300 mil pesos m/n.
El ARCO DE ENTRADA AL BOSQUE Y EL DEPARTAMENTO DE POLICÍA
El 22 de enero de 1884 se ordenó la construcción del arco que debía servir de entrada al bosque (1-Pág. 21). La intención era tender una verja a lo largo de la calle 1, separando el parque de la ciudad y dándole acceso por un punto de la plaza de la Policía ( Hoy Rivadavia)
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Apéndice, Nota D.
situado en la prolongación del eje de la avenida 52. Dicha verja tuvo principio de ejecución hacia en nordoeste. El arco (Fig. 12), que ofrecía agradable aspecto y que era copia aumentada de una de las entradas laterales del edificio de la ópera de Paris, fue demolida hace mas de 20 años. A juicio de las autoridades, se trataba la erección de un proyectado monumento a Sarmiento cuya piedra fundamental existe en un sitio próximo. Brinda la fotografía dos pintorescas notas de ambiente dignas de observarse. Una: el farol a kerosene; otra: la indumentaria y el desgano del policía montado. Acusaban ambas una concordancia significativa. Frente al arco, plaza en medio, estaba por terminarse ya el edificio destinado a departamento de Policía y Cárcel de detenidos (Fig. 13) cuya construcción había dado principio el 15 de marzo de 1883. El Proyecto pertenecía a la sección Arquitectura (2).
UN CHALET DE RANGO
El 15 de octubre se daba término a la instalación del chalet que ocupó enseguida para su residencia particular el gobernador D´Amico (Fig. 14). Se trataba de una estructura de madera, desarmable, importada de Estados Unidos por intermedio de la firma Rivolta, Carboni y Cía. y perfeccionada aquí en concordancia con las exigencias propias de su finalidad. Escardó se siente maravillado al visitar el chalet en 1886. “Su aspecto – escribe –es de un verdadero ramillete ampliado por grutas, pajareras, jardines, etc. El confort interior es de un lujo sorprendente. Los muebles del salón son de ébano, calados, de Persia y tapices blancos de tisú”. Describe después las obras de arte: “en estatuas de mármol y bronce -- sigue informando --; en cuadros al óleo y bajorrelieves, no hay ni más ni mejor en todos los bazares de la calle Florida de Buenos Aires” (2). Cuando en 1887, por orden del gobernador Paz, los ya mencionados martilleros Bollini, Muro y Cía. remataron el moblaje se vio concurrida la subasta por figuras prestigiosas de los círculos porteños y una crónica anota el nombre del General Mansilla - el difundido “boulevardier”- entre los mas entusiastas compradores de obras de arte. El chalet de referencia estaba ubicado exactamente en el sitio que ocupa ahora el Colegio Nacional. Su erección costo mas de 60 mil pesos m/n.Todavía añade Escardó: “Tiene este palacio artístico entre otras curiosidades el magnifico monetario de Figueiras, la caja en que Maria Antonieta guardaba sus alhajas y varios bronces de las Tullerias”
(1 – de Pág. 20) De la Memoria del Ministro Achával : “ Careciendo de una entrada el Parque “Buenos Aires” , el Gobierno ordenó a la Dirección la construcción de una que fuese propia a su importancia. Después de tener de tener en vista varios proyectos se aceptó la idea de construir un arco semejante al que tiene de entrada el teatro de la Opera de Paris en uno de sus costados, obra de recomendada importancia artística del arquitecto Carlos Garnier. Las proporciones dadas por la Dirección son considerablemente mayores que las del que sirvió de modelo. Las verjas que limitan el parque y chalet, contiguas al mencionado arco y que lo complementan, son ideadas por la Dirección y pronto quedaran terminadas,. Los gastos ascienden a $ 14.000 m/n”.
(2) Fue dividido el edificio en tres partes: Policía ; Cárcel y cuartel de Bomberos. Empezó la sección Policía, sobre la calle 2, el 15 de marzo de 1883, por el empresario José Rodrigo, quien continuo la obra hasta octubre del 84, en cuya fecha fue reemplazado por José Porret. 300 pesos m/n. fue su costo.(3)
LA CASA DE GOBIERNO
Pero volvamos al centro de la ciudad. Henos ahora frente a la casa de Gobierno (Fig. 15), un palacio de estilo que alterara el ritmo clasicista a que sometió casi todos sus proyectos la sección Arquitectura del Departamento de Ingenieros (1). Es un Renacimiento Flamenco, caracterizado por numerosos detalles (2). El arquitecto Domal dio esta solución feliz al pie al pie forzado de una proyección horizontal de los técnicos oficiales – materializada ya por paredes que surgían de las excavaciones --. La pequeña torre que se suponía el cuerpo central del edificio tuvo que demolerse después. Parece que fueron motivos de seguridad los que obligaron a recurrir – con ventajas desde luego – a la simplificación arquitectónica actual (3).




PALACIO DE JUSTICIA Y DIRECCIÓN DE ESCUELAS
Frente a la proyección del edificio de tribunales cuya construcción llegaba a termino en 1885, se confirma las manifestaciones escritas entonces para la Legislaturas por el ministro Achával (4). Invierno adverso el de 1883. Por un lado la demanda de materiales adquiría carácter nunca imaginados: todo era poco para satisfacer la voracidad constructiva palpitantes en las lomas. Por otro lado, las fuentes productoras escaseaban o sentían neutralizada su eficacia por el azote de la estación cruda y lluviosa. He ahí, frente al palacio de justicia, las carretas de bueyes de altas ruedas, único y lento vehículo de transporte que podia transitar cargado de ladrillos por los
caminos desparejos y pegajosos (Fig. 16). Construyo el edificio la empresa de Fiorini y Ferranti; Ajustándose el proyecto y dirección al arquitecto Adolfo F. Büttner (1).
Se había colocado la piedra fundamental del palacio de la Dirección General de Escuelas (Fig. 17) el 30 de noviembre de 1883 y su construcción llevó a termino de acuerdo a los planos del arquitecto Carlos Altgelt. Cuando se inauguro el edificio, el gran Sarmiento – que asistía al acto – no pudo menos que exclamar, frente a la majestad serena de su arquitectura neogriega, que era ese el más hermoso monumento levantado en América en honor de la educación.
(1) En mayo de 1882 se dispuso que los planos fuesen ejecutados por el Departamento de Ingenieros. La piedra fundamental se colocó el 27 de noviembre del mismo año y la construcción se inició por administración bajo el contralor del maestro mayor José Porret, hasta que el 22 de enero de 1883 se hizi cargo de la obra el contratista Santiago Bertelli.. La dirigió desde entonces el arquitecto Domal. Costo cerca de 300 mil pesos m/n.
(2) No comprendo como escardó puede afirmar en su cónica que es Luis XV el estilo del edificio. Estas y otras clasificaciones erróneas así como el hecho de confundir frecuentemente “orden de estilos”, denotan ignorancia sobre lo particular.
(3) He recogido una versión oral que no he podido confirmar. Según ella hubo que reducir al mínimo el peso del cuerpo central del edificio, a causa de que las columnas, de naturaleza pétrea inconsistentes, amenazaban quebrarse. Dichas columnas son de Dolomita, roca caliza de Sierras Bayas, más aptas para moler o calcinar y para revestimientos interiores que para soportar pesos de consideración.
(4) Apéndice, Nota E.
EL PUERTO DE LA PLATA
A todo esto, por el lado la Ensenada 1800 hombres llevaban a cabo el pensamiento de abrir sobre las costas del Río de La Plata el mejor puerto del mundo, según lo quería el diapasón del optimismo contemporáneo (2). Se había bendecido la piedra fundamental de la estupenda obra el 2 de septiembre de 1883 y a los tres meses no más un hilo de agua trazaba su surco sinuoso en uno de los primeros canales cuyo perfil se acusaba, en elocuente perspectiva, con todas las sugestiones propias de la obra y sus proyecciones (Fig. 18). En otras partes, los actores habían logrado hincar más profundamente la herramienta excavadora (Fig. 19) penetraban ya en el Río de La Plata los muelles de defensa como las dos largas barras de un atrayente imán dirigida por el ingeniero holandés J.A.Waldorp y construida por la empresa técnica de Lavalle, Médici y Cía.
Si desde el terraplén del dique particular se enfocaba el la época el canal Oeste, la excavación acusaba ya el caudal de agua exigido por la navegación prevista (Fig. 21). La draga-buque “La María”, que desempeñó activo papel en la obra, aparecía frecuentemente animando el paisaje. La fotografía proyectada demuestra documentalmente que el ritmo de la construcción no era lento como lo solían hallar los quejosos que nunca faltan. Y si no hubiera bastado esa comprobación, una recorrida inteligente por las obras habría satisfecho con amplitud toda impaciencia. A diez y ocho meses de colocada la piedra fundamental del puerto (Fig. 22), una visual al canal Oeste mostraba en funcionamiento parte de las grúas, los muelles de descarga y otros pormenores propios de la actividad portuaria. Otra vista de la misma zona (Fig. 23) nos ilustra ahora de que el susodicho canal Oeste aparecía, al año y medio de iniciados los trabajos, cruzado y dominado ya por el puente levadizo cuya silueta cordial imprimió carácter y colorido, durante casi medio siglo, al viejo centro de población de Ensenada. Por ultimo (Fig. 24), para terminar con este rápido vuelo hacía la gran entrada de ultramar que se preparaba la Nueva Capital, he aquí, el cuadro dinámico y típico de un astillero, una afirmación del impulso comunicado a las actividades anexas a la función principal (1)._________
(1) Se iniciaron los trabajos de la Casa de Justicia el 2 de noviembre de 1883. después se completó el edificio con la cárcel de detenidos cuya construcción dio principio el 12 de enero de 1884 y se ensancho dotándolo de nuevas oficinas para escribanías de registro. Insumió la construcción 300 mil pesos moneda nacional.
(1) Apéndice, Nota F.
LOS MEJORES PALACIOS
Hasta este momento, al referirme a edificios públicos, he tratado solamente de aquellos cuyos proyectos pertenecieron al departamento de Ingenieros y de algunos otros formulados por arquitectos particulares llamados a colaborar en la congestiva demanda de planos explicables en la época. Pero hay dos monumentos – los mejores y más armoniosos de la ciudad – cuyas soluciones arquitectónicas, concebidas por eminencias del ramo, fueron escogidas en el decantado concurso internacional de proyectos realizado antes de colocarse la piedra fundamental el 19 de noviembre (2). He nombrado a los edificios de la legislatura (Fig. 25) y de la Municipalidad (Fig. 26), uno y otro de autores alemanes instruidos en la Escuela Politécnica de Hannover y ambos resueltos dentro de los acentos plásticos característicos del estilo renacimiento en aquel país. El primero – La Legislatura – es original de los arquitectos Gustavo Heine y Jorge Hägemann y fue construido por la empresa Plou y Olivieri, decorado por Mendilaharzu y dirigido por el arquitecto alemán Carlos Nordman (1 Pág. 38).
.En cuanto al edificio de la Municipalidad, fue proyectado por el arquitecto Uberto Stier, dirigido por su compatriota y colega Ernesto Mayer y construido por Santiago Bertelli (2). Las cúpulas de la Legislatura y la torre de la Municipalidad darán siempre una nota vibrante de belleza en el concierto monumental de la ciudad
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(1) Todos conocen la suerte corrida después por este puerto que fura construido bajo tan promisorios auspicios. Destacaré como nota curiosa – ya lo hice en otra oportunidad -- que el primer núcleo de pasajeros de ultramar que desembarcó en el puerto, cuando todavía estaba en obra, fue el constituido por la farándula lírica de Roberto Stagno, el 15 de mayo de 1887. Informaba La capital al día siguiente: “Ayer tarde desembarcó en nuestro puerto, procedente de Montevideo, el célebre tenor Stagno con toda su compañía. Ha hecho en 3 horas el viaje directo desde la vecina capital uruguaya hasta La Plata, sin necesidad de tocar Buenos Aires. Stagno fue el primero que cantó en nuestro gran teatro lírico y es también el primero que pone a La Plata en comunicación directa con el viejo mundo"
Otra nota digna de mencionarse. El 28 de agosto del mismo año fondeó en el dique del canal Oeste el primer buque de carga extranjero venido directamente al puerto de La Plata. Se trataba del “Humor”, de bandera alemana, procedente de Estados Unidos con cargamento de artículos de ferretería, petróleo, aguarrás, maderas, etc. Consignado al comerciante de esta plaza, D. José E. Cisneros. Con tal motivo se realizó una fiesta a bordo, durante la cual se sirvió un “lunch” y se pronunciaron discursos entusiastas. Desde los carruajes que en crecido número bordeaban el dique, las principales familias platenses presenciaban la fiesta – de carácter viril, como cuadraba a los modos contemporáneos—mientras en el canal se movía una escuadrilla de lanchas a vapor y a remo atestada de paseantes. Durante varios días las visitas al “Humor” – embarcación que nada tenia de notable – fue el programa de moda.(2) Apéndice, Nota G
EL COLEGIO PROVINCIAL DE INSTRUCCIÓN SECUNDARIA
Pasa ahora el edificio al cuál se trasladó el Colegio Provincial de Instrucción Secundaria ( digno antecesor del acPtual Colegio Nacional) al iniciarse los cursos regulares de 1886 bajo el rectorado del Dr. Matías Caladrelli. Ocupa la casa de la esquina de las calles 51 y 17 (Fig. 27) y en el presente funciona en ella la Dirección General de Higiene. Fue construida originariamente para Monte de Piedad, mas el Gobierno le varió su destino “atendiendo – son palabras oficiales – a la poca falta que hará en estos años una institución que si es necesaria en ciudades viejas y muy pobladas, donde la miseria y el lujo viven en sensible contraste, no sucede lo mismo con poblaciones nuevas, donde el trabajo proporciona a las diferente capas sociales medios de vida holgados y abundante”(3).
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(1) Empezó la obra el 29 de mayo de 1883. puede calcularse en medio millón de pesos m/n. La suma invertida en la construcción durante el primer tiempo.
(2) En Junio del 83 dio principio la construcción. También se invirtió en este edificio, durante el primer tiempo, no menos de medio millón de pesos m/n.
(3) Para satisfacer el propósito de facilitar a los habitantes los medios de dar a sus hijos instrucción secundaria, el Gobierno, por decreto del 25 de febrero de 1885, fundó el Colegio Provincial de Instrucción Secundaria con un plan idéntico al que regía en los Colegios Nacionales. El Gobierno de la Nación, en 10 de abril del mismo año, acordó que dicho colegio fuese incluido entre los institutos de enseñanza comprendidos en el articulo 5º. De la ley de 1878. Abrió sus aulas el 6 de abril del 85 con 72 alumnos, instalado provisoriamente en una casa particular situada en la calle 9 esquina 47 y edificada en un terreno de 40 x 60 metros. Primer personal docente: Dr. Matías Calandelli , profesor de historia de la literatura española, filosofía, etimología, literaturas extranjeras y estética; Dr. Francisco Beuf, de cosmografía y topografía; Marcelino Aravena, de álgebra, geometría y trigonometría; Edelmiro R. Calvo, de física, literatura, nociones de derecho, economía política, administración y estadística, Dr. Carlos Spegazzini, de química, historia natural e higiene; Juvenal Villanueva, de geografía, aritmética e idioma nacional; Eduardo Gigena, de latín; Marcos Freuler, de francés, inglés, alemán y contabilidad; Angel D. de la Cuesta, de dibujo lineal, natural y lavado de planos; Angel Menchaca, de estenografía; José Rossoti, de esgrima, gimnasia y declamación; Dalmira Costa, de música; Ramón L. Falcón, de instrucción militar; E. M. De Santa Olalla, de sistema métrico decimal y contabilidad; Joaquín Perelló, de gramática, historia, aritmética y geografía; E. Mahel, de francés e ingles (información de la reseña de coni. 1885).


TEATRO OLIMPO Y ARGENTINO
He informado que el primer teatro que tuvo La Plata en local expresamente levantado con dicho fin fue el Apolo. Pero el primer teatro de magnitud, apto para grandes veladas líricas, tan apreciadas entonces, fue el Politerama Olimpo (Fig. 28), mandado a construir en la calle 10 entre 46 y 47 por la sociedad Vicente R. Jordán y Cia. Se inauguró el 19 de noviembre de 1886 con una velada social y artística memorable presidida por D´Amico, durante la cual se conjunto lírico del célebre tenor Roberto Stagno – en el que colaboran la no menos célebre soprano Gemma Bellincioni y otros famosos elementos – interpretó en forma brillante “ Barbero de Sevilla”. El Teatro Olimpo se construyo en el término aproximado de un año y costó cerca de 150 mil pesos m/nal. Poco tiempo después de este acontecimiento se constituyo en La Plata una sociedad anónima para erigir y explotar un gran teatro. Me refiero a la que hizo construir el Argentino (Fig. 29) encargando el proyecto y la dirección al arquitecto Leopoldo Rocchi ¡ Magnífica masa del Renacimiento Italiano la que domina el centro de la ciudad! Poca suerte le cupo en su destino, quizás por haberse inaugurado tarde ya – el 19 de noviembre de 1890 – cuando el desaliento provocado por el desastre financiero se extendía por todas partes. El Argentino pertenece, pues, al lustro inicial, íntegramente como propósito y parcialmente como realidad.
EL TEMPLO MONUMENTAL
Entre el vasto plan concebido por el fundador ocupó lugar preferente el pensamiento de erigir un templo católico que fuera el mayor monumento levantado por la cristianidad en las tierras de América. La misma magnitud del propósito dilató su cumplimiento. Además, como era ineludible responder ante todo a los reclamos perentorios del complejo mecanismo administrativo y de los múltiples aspecto inherente a la precipitada organización urbana, hubo que intensificar la construcción de todos aquellos edificios indispensables para la oportuna articulación de los servicios públicos. Fue por eso que se improvisó, con el fin de satisfacer momentáneamente las exigencias espirituales de la población católica, la capilla de San Ponciano, presurosamente levantada según se ha recordado. Pero una vez resuelto dichos problemas, ya el gobierno en manos de D´Amico, se reánimo el anhelo de poseer aquel templo en el territorio de la ciudad. Pedro Benoit recibió encargo el proyectarlo y así lo hizo en febrero del 85; presentando al gobierno su solución concretada en un gallardo proyecto de catedral gótica cuya rica tracerías y cuyos evocativos chapiteles de ornamentación rampante irían a hacer mas amado el solar común (Fig.30) Las gráciles y agudas torres guiarían desde lejos a las caravanas que habían de enfilar sus esperanzas hacia estas márgenes del Plata . El propio Consejo de vocales del Departamento de Ingenieros se revela prisionero de la fascinación contemporánea. Cuando pronuncia su dictamen favorable a los méritos técnicos y artísticos del proyecto no teme comprometer la gravedad de su función al vislumbrar las posibilidades. Un foco de intensa luz coronando la aguja de una de las altas torres podría situar para los marinos, “desde la cofa de un buque de ultramar y desde 74 kilómetro de distancia”, la posición de la nueva capital argentina. Palabras así se leen en el informe que suscribe colectivamente la plana mayor del cuerpo técnico oficial. Mas la rival americana de las catedrales de Colonia y Amiens, tan cálidamente acariciada, solo pudo ser en el primer lustro una idea lanzada hacia el futuro, concretada en un dibujo y en unos voluminosos cimientos que objetivaban sobre el terreno la cruz latina de su admirable planta (1).
MERCADOS
Con el fin de integrar el cuadro de los servicios atendidos, el Gobierno reservó terrenos en la ciudad para cederlos a quienes construyeran edificios adecuados para mercados de artículos de consumo. La primera concesión se otorgó a Domingo Ayarragaray (Mercado La Plata). Los planos respectivos fueron aprobados en octubre del 84 y pertenecen al arquitecto Viglione, quien proyectó el edificio almenado, de gusto italiano, que existe en la calle 8 entre 50 y 51 y cuyo costo se elevó a 50 mil pesos m/nal. (Fig. 31). La otra concesión tuvo mayor importancia. Se acordó a la firma Juan Iturralde y Cia. el 10 de julio de 1885 y se refiere al edificio que con el nombre de mercado Buenos Aires (Fig. 32) ocupa la manzana comprendida entre las calles 3, 4, 48, 49. Proyectó y dirigió la construcción el ingeniero Francisco Seguí,. La empresa gastó 200 mil pesos m/nal. Además el domingo 18 de septiembre de 1887, se inauguraba en la Ensenada el nuevo Mercado de Abasto que se había construido al costado del puente levadizo.

CEMENTERIO MUSEO – OBSERVATORIO
Otro edificio de Benoit es el del Cementerio (Fig. 33), el cual se libró al uso público el 19 de enero del 87. De líneas sobrias como son las que caracterizan el orden Dórico y las que cuadran a la finalidad de la obra, su construcción fue impuesta muy pronto a causa de que acrecía rápidamente la población con motivo de las continuas
anexiones de familia que se radicaban en La Plata. Costó 200 mil pesos m/nal. También el del Museo (Fig.34) es otro edificio construido en la época. De estilo neogriego y precedido por un pórtico de columnas corintias, su planta afecta la forma de un anillo alargado y su masa arquitectónica halla en el bosque su marco armónico. Es uno de los mas bellos edificios con que cuenta la ciudad. Se inauguró el 22 de abril de 1887 con la presencia de Sarmiento. El proyecto es de los arquitectos Haynemann y Aberg, (1). Fue inspirador y animador de este monumento el Dr. Francisco P. Moreno. Decoraron sus interiores en el primer tiempo artista de la talla de Ballerini, Mendilaharzu, Giudice, Bouchet y de Servi. En el interior ha dejado el escultor Victor de Pol viva huella de su actuación, pues es autor de los bustos de Linneo, Cuvier, Lamak, Humboldt, Darwin, Broca y otras eminencias de la ciencia que enriquecen el frente del palacio. Otro edificio que se levantó en el bosque y cuya construcción se dispuso el 20 de noviembre del 83 fue el del Observatorio Astronómico, proyectado por Benoit, en el que se gastó 100 pesos m/nal.
MISCELÁNEAS
Al mismo tiempo que la serie de edificios que ha ido desfilando en esta ya larga enumeración, se levantaron durante el primer lustro muchos otros necesarios para la vida colectiva. La usina de luz eléctrica, la del gas y de las aguas corrientes tuvieron las casas exigidas por sus respectivas maquinarias y oficinas. Se construyeron el Hospital barraca de Melchor Romero (2), la Casa de la Sanidad (3) y el hospital de Contagiosos.
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(1) Decreto de 17 de agosto de 1884.
Se invirtió en la obra la suma de 300 pesos m/nal.
(1) Apéndice, Nota I.
(2) Apéndice, Nota J.


Se procedía ampliamente a la edificación escolar (1). Funcionaban ya en Abasto los Mataderos en sus flamantes instalaciones (2). Los salesianos oficiaban sus ceremonias religiosas en una capilla de madera, de estilo norteamericano, armada en la esquina de la calles 9 y 57; en Los Hornos se construía la capilla San Benjamín, en cal y canto, sobre terreno donado por D. Benjamín del Castillo (3); en Tolosa, el ingeniero Otto Krause activaba la construcción de los grandes y costosos Talleres del ferrocarril (4); la Bolsa de Comercio empezaba a realizar sus ruedas en el edificio que al presente es de la Caja Popular de Ahorro y que entonces no llego a terminarse. Simultáneamente surgían por todas partes las casas particulares de diversa importancia; instalábanse comercios, hoteles, canchas de pelota y otros locales de diversión y en tierra inmediata a la de los Talleres de Tolosa el propietario “de la Barra” cimentaba el denso agrupamiento conocido con el nombre de “Las Mil Casas”.
Multiplicábanse además las varias manifestaciones relacionada con la vida normal de un centro de población que, según informes de la Dirección de Estadísticas, contaba en 1886 con más de 30 mil habitantes. Para formarse una idea de la rapidez con que se llevaba a cabo la construcción en general, baste saber que, en la estadística de la edificación de todas clases que resultó del censo levantado en octubre de 1885, aparece la cifra de 4315 casas construidas y 724 en construcción (2). ¡Mas de 5000 casas en solo tres años de tiempo! ¿He ahí el prodigio de La Nueva Capital!
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(1) Los primeros edificios de propiedad fiscal para escuelas, fueron seis capillas de madera que se distribuyeron así: 2 en Tolosa, 2 en la manzana comprendida en las calles 4, 5, 47 y diagonal 77, y las dos últimas en la media manzana de la calle 9 entre 47 y 48. El primer edificio monumental fue construido conjuntamente con el de la Dirección General de Escuela, proyecto del arquitecto Carlos Altgelt, y es de la manzana precitada. Lo ocupó largamente la Escuela Normal Nacional y ahora funciona en él el Colegio Secundario de Señoritas. La mayor parte de los demás edificios escolares monumentales se inauguró recién en 1890.
Las figuras 64 a 73 se refieren a edificios escolares.
(2) La faena para el abasto se realizaba en 1882, por concesión hecha a Agustín Vidal y Matías Cardoso, en la quinta de Ventoso, situada sobre el Arroyo del Gato, al nordeste de la ciudad. En 1885 se construyó el Matadero del Abasto. Allí actuó luego como concesionaria de la firma Arana y Chaves. El costo de la instalación ascendió a 150 mil pesos m/nacional.
(3) Colocose la piedra fundamental el 23 de septiembre de 1885. Se invirtieron en la obra 25 mil pesos m/n.
(4) Es una de las obras mas importante de la época, puesto que las construcciones, tan poco aprovechadas después, ocupan una superficie de 22.592 metros cuadrados. Empezaron los trabajos en febrero de 1885 y se inauguraron los edificios el 30 de agosto de 1887. Fueron contratadas en Europa todas las armaduras, vigas, columnas y claraboyas, así como las maquinas, útiles mas necesarios y demás aparatos para la instalación general. Su costo sobrepasó la suma de 600 mil pesos m/n.
(5) Casas construidas: 1788 de azotea, 1633 de madera, 894 de paja, zinc, etc.; Total 4317. En construcción: 559 de azotea, 119 de madera, 46 de paja, etc.; Total 724. Total general 5039 casas.

EL PALACIO PARTICULAR DE D´ AMICO
No sería posible en una lectura como la presente dedicarle mayor espacio a la reseña de los edificios públicos y privados construidos en los primeros cinco años de la ciudad. Quedan seguramente entre los primeros algunos sin mencionar y apenas si he tocado los de propiedad particular. La atención del oyente merece esta consideración, aun a costa de incurrir en omisiones. He de cerrar, pues, esta parte de mi trabajo, con una referencia al palacio de D´Amico.
En medio de ese vértigo creador y constructivo y algo después, cuando ya las cifras reveladas habían llegado a expresiones que no me es dado precisar ahora, el Dr. Carlos Alfredo D´Amico, todavía gobernador – hombre dado a los gustos de un noble Síbaris, según se infiere de las impresiones de Escardó y lo confirman las crónicas de la prensa local de la época – hizo construir para sí, por el arquitecto Leopoldo Rocchi, el palacio de estilo Renacimiento italiano que es ahora sede del Obispado (Fig. 35). En el paraje mas alto de la traza urbana se irguió la casa con su gracioso movimiento de líneas y de planos, sus volúmenes de luz y sombras. Y puso su arrogante nota palaciega frente a la tristeza de los pesados cimientos de la catedral lentamente iniciada y frente a la soledad de la dilatada plaza Principal. “El Molino”, llamaba injustamente al bello edificio la opinión política adversaria, con acento peyorativo. Se inauguro con un sarao, cuando no aun no estaba totalmente terminado, el miércoles 12 de enero de 1887, y la opulenta residencia fue teatro algún tiempo de inusitada actividad social y política (1).
¡Nada es durable, empero, en este mundo! Treinta meses después, dos carteles fijados en las paredes del palacio le inferían una afrenta irreparable. Rezaba uno de ellos, visible sobre la calle 14: “Se alquila departamento para hombres solos”. El otro, sobre calle 53, anunciaba que se había entregado al público la cancha de pelota del palacio y se la ofrecía por mano de sus empresarios, los jóvenes Sagastume y Pérez, con el nombre de “Frontón Provincial”. Y el cronista andariego que registra entonces en las columnas de “La Lucha”, para sus lectores contemporáneos y para la historia, la elocuencia de los anuncios, añadía por su cuenta este comentario filosófico: “¡Cuanta lección en este tema para nuestros gobernantes, que en plena república no deben permitirse bajar del poder envuelto en lujos que solo cuadra a cortesanos que están muy distantes de ser guardianes de la sencillez republicana!”
LA CALLE REAL
Van a pasar ahora algunas vistas panorámicas de la época, ilustrativa de la evolución de los primeros cinco años de la Nueva Capital. Se ve en esta primera (Fig. 36) la avenida 1 – la Calle real como se la llamaba en la primera hora; después avenida Buenos Aires – entre La Plata y Tolosa. Es la vía abierta por los tipógrafos, antes del 19 de noviembre de 1882, entre los eucaliptos del monte de Iraola que abarcaba un frente de 18 cuadras (1). Se observa actividad ferroviaria, pero no hay una sola vivienda. Otra vista de la misma avenida, tomada 18 meses después (Fig. 37), demuestra como se llenaron de casas las aceras en tan breve lapso. Al principio el comercio se agrupó a lo largo de la calle 1, cerca de Tolosa, a causa de que allí existía una estación y en su torno una población de 700 habitantes.
La misma avenida 1, observada a la entrada de la ciudad de La Plata en 1882, en seguida de ser trazada por los técnicos (Fig. 38), presenta todas las características de una picada en la selva, tan tupido era entonces el bosque. El suelo esta cubierto de conchilla, material que abundaba en las proximidades y con el cual se arreglaron, para las fiestas de la fundación, la recién delineadas calles 1, 51 y 53. No puede darse una impresión más cabal del primitivismo. Diez y ocho meses más tarde (Fig. 39) se encadenan las casas a la vera de la larga avenida y, sin tiempo para esperar el revoque, el almacén Roma pone en la esquina más cercana, junto con su nota confortable de proveeduría vecinal, una sugestión de domingos poblados de risas y canciones de patrias lejanas, animados por el grueso vino carlón escanciado en sendos jarros de estaño.
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(1) D. Manuel L. Miguéz dice en el capítulo a su cargo en la obra Censo General de La Plata, 1909: “El parque Iraola era una especie de cordón sanitario que dividía la ciudad de los bañados de la Ensenada. El extenso monte de eucaliptos de cincuenta años, por lo menos, de existencia imponía con su grandeza y sirve de lugar ameno de recreo, de paseo obligado para los habitantes de la moderna ciudad. La superficie del parque es de 241 hectáreas, 25 áreas y 64 centiáreas”.
Con referencia a la edad de los eucaliptos, lo transcripto discrepa con las notas del diario íntimo del Dr. Carlos Spegazzini y con el estudio realizado sobre el particular por el Dr. Carlos A. Marelli. Una nota del Dr. Spegazzini, de fecha 25 de julio de 1881 – reproducida por El Argentino, en una de sus ediciones especiales del cincuentenario – expresa que “la barranca de la loma no tarda en aparecer cubierta con una tupida arboleda de eucaliptos muy jóvenes, de tres o cuatro años”. Mas adelante agrega: “Cuanto más avanzamos tanto mas grandes se nos aparecen los eucaliptos, denunciando una plantación de mayor edad”. En cuanto al Dr. Marelli, informa que dichos árboles tienen en la actualidad (1932) unos 60 años de vida. Se ve que, de cualquier modo, no podía el monte de eucaliptos contar en 1909 con un mínimo de medio siglo de existencia que asigna Miguez en la obra del Censo.
DOS VISTAS DEL BOSQUE
He aquí ahora la entrada del bosque en 1882 (Fig. 40). El casco de la estancia de Iraola, de árboles jóvenes y agrupados como un denso almácigo, ha sido talado hacia la izquierda para trazar la gran avenida 52. Aparece a la derecha la profunda perspectiva de la calle de acceso al edificio rural, trocada luego en avenida de paseo, en arteria eje de la articulación vial del aromoso bosque (Las indicaciones “derecha” e “izquierda” corresponderán en todo caso al observador). Año y medio después (Fig. 41), en el mismo, sitio se estaba dando cima a la construcción del arco ya descripto. La vista se tomó enfocando hacia el puerto. El eje de la avenida 52 coincidía con el de la bella portada prematuramente destruida por la inquietud de los hombres.
LA EDIFICACIÓN HACIA EL SUDESTE
Hacia un año que se había colocado la piedra fundamental cuando el fotógrafo obtuvo la impresión panorámica que pasa ahora por la tela (Fig.42). Pocas casas de material se veían sobre el terreno, sin duda, como lo afirman los documentos oficiales, porque había sido crudo el primer invierno. Sin embargo, ya empezaban a diseñarse las calles, el campo estaba poblado de materiales listo para estructurarse en los solares y el Departamento de Ingenieros y el Ministerio de Gobierno erguía al fondo las masas de sus grandes edificios. La esquina más próxima corresponde a las calles 53 y 5. Una nueva vista obtenida en el mismo sitio cuatro meses después (Fig. 43) informa, con esa elocuencia objetiva que no logra alcanzar la más acabada descripción, acerca del espectáculo que sé ofrecía a la admiración general. Una transformación maravillosa se había operado a favor del verano tonificante y cordial. Pero todavía otra nueva vista del mismo sector, poco mas o menos, tomada 16 meses mas tarde, muestra muy cambiado el panorama anterior (Fig. 44). La esquina de 53 y 5 es ahora inconfundible. Exhibe su tímpano el frente del teatro Apolo en uno de los primeros planos. Han brotado las casas y es en medio de una edificación nutrida que se ve a la derecha, en el fondo, el claroscuro del pórtico del Departamento de Ingenieros.

DOS PANORAMAS REVELADORES
En dos vistas tomadas casi desde un mismo punto, con poca diferencia de tiempo, se va a apreciar sin esfuerzo la vitalidad con que se desarrolló la edificación en el centro de la ciudad. En la que ahora se proyecta (Fig. 45) aparece la avenida 51 tendida sobre un campo pelado, empolvada de conchilla para la fiesta de fundación. Bordéanla banderas argentinas flamante al tope de astas primarias, alternando con los copos blancos de las carpas que abrigaban a las cuadrillas de obreros. A la izquierda, la primera casa que la legión fundadora levantó en el nuevo territorio. Es el ya comentado pabellón de madera de la Exposición Continental de Buenos Aires y que sirvió aquí como salón de banquete oficial. Esa casa estaba – repito – en la manzana donde tiene ahora su sede el Correo, o sea la que enfrenta as la residencia oficial del gobernador. A los dos años y medio (Fig. 46), otra era la perspectivas que se brindaba al asombro de los visitantes de la Nueva Capital. Enfocado el panorama desde el techo del Departamento de Policía de veía de qué modo sorprendente se había apretado la edificación. El pabellón de La Continental aparecía ahogado entre casas; el Palacio de Gobierno dominaba el conjunto, con sus cúpulas y mansardas; la avenida 51 y 53 habían sido arboladas con palmeras de un solo lado de las ramblas y la calzada aparecía afirmada en una de sus dos fajas ¿Puede darse testimonio más fehaciente de lo que fue la construcción de la ciudad?.
LOS ALREDEDORES DE LA ACTUAL UNIVERSIDAD
Pasemos ahora a otro sector. A los 16 meses de empezada la construcción podía verse un interesante panorama en los alrededores del edificios que ahora ocupa la Universidad
dominando los techos de las casas circundantes. Se construía entonces, como ya he dicho, para Banco Hipotecario. A la derecha, el edificio del Banco de la Provincia carecía aún de cubierta. A la izquierda, erguíase una de las torres de hierro que se levantaron para iluminar a electricidad, desde gran altura, la planta urbana en formación. Dirigiendo la mirada un poco hacia la derecha (Fig. 28)se veía el campanario en construcción de la capilla San Ponciano, en cuyo recinto se oficiara poco antes el Tedeum del primer cabo del año de fundada la ciudad. Un techo corrido, a dos aguas, aparecía contando horizontalmente la parte inferior del edificio del Banco Hipotecario: pertenecía al gran galpón de material destinado a almacén de cargas de la estación de obras. Ocupaba el galpón todo el frente de la calle 48, de 6 a 7. Cuatro meses después ese sector de la ciudad se había llenado de casas en proporción realmente increíble (Fig. 49). A la izquierda se veía surgir, ganando ya la altura del primer piso, las dos alas del edificio de la estación que daban a la calle 6.
DOS VISTAS HACIA EL OESTE DESDE EL PABELLÓN DE LA CONTINENTAL
Observaremos un nuevo documento gráfico de enero de 1884 (Fig.50). El punto de obtención está en el ya descripto pabellón de madera de La Continental n el primer plano se cruzan las calles 51 y 5. A la izquierda, los muros del Palacio de gobierno a la altura del basamento. En último termino, las siluetas conocidas de los edificios de los Bancos y de otras casas. Se dibujan sobre el fondo gris las imágenes borrosas de dos de las altas torres de luz. Otro documento gráfico obtenido seis meses mas tarde desde el mismo punto (Fig. 51) y abarcando aproximadamente la misma zona, informa del adelanto experimentado en tan reducido espacio de tiempo. La avenida 51 ha sido pavimentada en su faja Sudeste. A mitad de cuadra y en primer término la nota evocativa de un farolito a kerosene.
CASILLA DE MADERA FRENTE DE MATERIAL
Habían transcurrido 32 meses desde la fundación cuando se enfoco de nuevo una zona que nos era conocida (Fig. 52) ¡Cómo se había adensado la edificación y que carácter apremiante acusaba su multiplicidad formal! Los grandes edificios, despojados de los andamiajes, se exhibían flamante a la curiosidad general. En un plano próximo, la calle 50 a la altura de 4 y 5. Una copiosa edificación de madera daba aparente razón al epigrama con que espíritus cáusticos habían afeado la copla optimista de la primera hora. Decía ésta, según lo he recordado en otras oportunidades:

Me voy para La Plata,
la nueva capital,
donde se gana mucho
con poco trabajar.

La copla desfigurada rezaba así:
Me voy para La Plata,
la nueva capital,
casilla de madera,
frente de material.
Si bien esto ocurría algunas veces, según se ve, la generalización constituía una injusticia.

LA CALLE 48 Y LA DIAGONAL 80
Otra nota que resulta ser notablemente informativa es ésta de mediados del 85 (Fig. 53). La calle 48 se proyecta hasta rematar en la cúpula del Palacio de Justicia. Cerca del observador, las vías del ferrocarril que se tendían a lo largo de la diagonal 80. El galpón de madera de la esquina está ocupado por la imprenta “La Plata”, editora e impresora del diario de la tarde de igual nombre. La calle 48 estaba adoquinada y el aspecto de urbanismo era cabal, según las exigencias de la época. Pero unos de los parajes donde se acentuaba el movimiento callejero era la diagonal 80 entre las calles 5 y 6 (Fig. 55). Una alta verja cerraba en esa parte el terreno ocupado por las vías del ferrocarril. En mayo del 84 estaba el edificio de la estación a medio hacer (1). La proyección se refiere a esa fecha y reproduce el instante en que acaba de detenerse un tren de pasajeros. Se ve el agrupamiento de los coches de plaza y a los aurigas atentos al reclamo de los presuntos clientes. Entre los pasajeros debe llegar uno de campanillas – quizás un ministro—a juzgar por el bien atado cupé del primer término cuyo conductor, de galeras de felpa, evidencia una inquieta expectativa. Catorce meses después (Fig. 56), el espectáculo u su escenario habían variado notablemente (2). La Diagonal 80 aparece pavimentada. Corría por la calzada el tranvía de Jiménez; el Palacio de la Legislatura había crecido más allá de la línea de cornisamiento y el d la Estación (actualmente convertido en un pasaje coqueto estilo Luis XVI), todavía cubierto por el maderamen de los andamios, diseñaba la silueta mixtilínea de sus mansardas, de esas mansardas que devoró un incendio sensacional ocurrido año y medio después, un día domingo 23 de enero de 1887 (1).
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(1) Al principio la estación de ferrocarriles que ocupó el edificio de la manzana comprendida entre las calles 6, 7, 49 y 50, se llamo “19 de Noviembre” . “La Plata era el nombre de la actual estación “Tolosa”. El 1 de mayo de 1884 recupero ésta su primitiva denominación, esto es: “Tolosa”.
(2) Es interesante consignar que, según la estadística de 12 de octubre de 1885, había en la ciudad 1616 vehículos de las siguientes características: 1126 carros de dos ruedas, 8 de cuatro, 292 jardineras, 116 carruajes de plaza, 44 particulares y 30 tilburys de dos ruedas. En un cuadro preparado por la Dirección de Rentas de la Municipalidad y publicado en el Censo de La Plata de 1909 figuraban solamente 1355 vehículos en 1885; y notablemente y sólo llega a ser igualada y superada en 1904 (18 años después) con 2090 vehículos.
EL HOTEL BRUNY
Otra mirada a la diagonal 80 entre 5 y 6, dirigida hacia la acera opuesta, colocaba al observador en presencia del Hotel Bruny, el café Colón, etc. (Fig.57). El hotel de Julián Bruny inaugurado el 19 de noviembre de 1883 – el mismo día en que se cantaba en san Ponciano el primer Tedéum –constituía el punto de convergencia de las mensajerías de caballos que ponían el centro en comunicación con los barrios de Ensenada y Los Hornos. Las que hacían el viaje a la Magdalenas y pertenecían a la empresa de Esteban Hardoy, tenían también en ese hotel su estación para subir y bajar pasajeros (2).
LA ESQUINA DE 7 Y 53 Y UN SECTOR DEL SUDOESTE
Es interesante esta otra vista panorámica de 1885 (Fig. 59), la que reproduce en el primer plano la plaza de la Legislatura (hoy San Martín). Permite comprobar, ante los canteros ya trazados, que todos los jardineros municipales fueron respetuosos, a lo largo de casi medio siglo, con la solución paisajística originaria ¿Se ha visto alguna vez fenómeno tal de continuidad en la función pública? (3). La calle 53, que atraviesa la plaza, ostenta su faja pavimentada y su hilera de palmeras. A la derecha, las paredes de la Legislatura en obra; al fondo, el edificio de la Dirección General de Escuelas. En la avenida 7 entre 53 y 54 no hay una sola casa. La que está en construcción sobre la calle 53 es la que ahora pertenece al Club Social La Plata. Del mismo modo ofrece interés otra zona de la ciudad observada el 85 desde el edificio de la Legislatura (Fig. 58). En la avenida 51, que es la de primer término, se ha plantado una segunda fila de palmeras. Aparece en seguida una casa de comercio importante y a continuación la obra del mercado La Plata. Densa edificación por todas partes y en el último plano la cúpula del Palacio de Justicia
(1) Apéndice, Nota L.
(2) Este primitivo Hotel Bruny se trocó más tarde, convenientemente ampliado, en el Gran Hotel y Café Paris, de la firma Armando Valarché y Cía. Se inauguró como tal el martes 16 de julio de 1887. Gozó en seguida de extraordinaria reputación y fue escenario, durante algún tiempo, de los mejores acontecimientos sociales de la vida platense.
(3) Por decreto del 19 de junio de 1883 y 14 de febrero de 1884 se encomendó a comisiones de vecinos el arreglo de las plazas públicas.
MIRANDO OTRA VEZ HACIA SAN PONCIANO Y LA ZONA DE LOS BANCOS
También nos traslada a los principios del 85 otra vista enfocada entonces desde un punto próximo a la calle 51 entre 4 y 5, que es la que más cercana (Fig. 60). La torre de San Ponciano domina el conjunto. Del 84 es otra que presenta en ejecución el actual edificio de la Universidad (Fig. 61). A la derecha, ofreciendo una nota curiosa al observador de ahora, el largo galpón de material del ferrocarril, en el lugar en que hoy se yergue el elegante edificio del Banco de la Nación y los demás que integran la acera Sudeste de la calle 48 entre 6 y 7. Atiéndase bien: 1884. ¡ Cuán densa es la edificación que ofrece ya el panorama ¡.
UNA PERSPECTIVA DE LA CALLE 49 Y UNA ÚLTIMA VISUAL HACIA EL ESTE
La calle 49, mirada desde 5 hacia el bosque, en 1885 (Fig. 62), brindaba también una perspectiva interesante entre crecido número de casas cuyas líneas convergían en el chalet residencial del gobernador D´Amico, como ahora lo hacen en el Colegio Nacional. Por fin (Fig. 63), he aquí una última visita panorámica de otra zona de la ciudad, tomada desde el techo de la Casa de Gobierno, también a principios del 85. Entre abundante edificación se ve el teatro Apolo de la calle 54. En último término, el bosque. La diagonal 79 se tiende hacia el este y penetra en el campo como una larga y ondulante cinta de acero. En un plano próximo, la avenida 53 alterna la nota urbana de una faja pavimentada y sus palmeras con el primitivismo de unos charcos que reflejan las paredes de la vera; de esos charcos que tanto material proporciona al cotidiano epigrama con el que el buen humor de los diarios opositores de la época objetivaba su impaciencia edilicia.
LA NUEVA CAPITAL Y LA UNIVERSIDAD
Así fue, señores. En solo cinco años se construyó la Nueva Capital. El 31 de diciembre de 1887 era ya la ciudad cabal. Fuera de cierta tradición. Nada le faltaba constructivamente de lo que tenían las viejas capitales argentinas. Muchas de sus realizaciones excedían en número, calidad y previsión a las mas acariciadas aspiraciones de la propia Buenos Aires. Todo lo habían logrado antes de gozar del adecuado régimen municipal de la constitución (1). No contaba siquiera con escudo de armas, pues éste lo sancionó recién la Primera Municipalidad de 1891 (2). Bajo este emblema, creado por el impulso de los acontecimientos históricos de la fundación, creció luego el municipio y se perfeccionaron en belleza sus calles y sus casas. Y fue luego la Ciudad Universitaria, consagrada así por el genio del ilustre pensador de Samay-Huasi como el superior designio de hacendar y enaltecer la primitiva ejecutoria. El lema de la Universidad: “Por la ciencia y por la patria” espiritualiza sin duda a aquel otro: “Por la unidad y por la paz nacional”, promotor de la gesta maravillosa que he tratado de evocar a través del presente trabajo.
(1) “ En su origen la Municipalidad de la Capital estaba constituida por una Comisión de vecinos sin organización, sin jurisdicción, sin atribuciones y sin renta. Dado el aumento creciente de la población, ese estado de cosas no podía continuar y es teniendo esto en vista que el Superior Gobierno por decreto del 19 de agosto de 1884 dispuso que mientras no se distase la ley orgánica municipal reglamentaria de la Sección Sexta de la Constitución de la Provincia, la Municipalidad de la Capital debía regirse por la ley de 3 de noviembre de 1865, en la misma forma que regía a la municipalidad de la ciudad de Buenos Aires, cuando ésta era la capital de la provincia”. . . . . “El Municipio de Ensenada, que hasta fines de 1884 figuró como un municipio independiente como los demás de la Provincia, fue suprimido y anexado al de la Capital, en cumplimiento de la ley de 1º de mayo de 1882 que declara capital de la Provincia a todo el municipio de la Ensenada” (Memoria del ministro Achával, 1885).
(2) El escudo de armas de la ciudad de La Plata fue sancionado por la Primera Municipalidad, a iniciativa de Benoit, el 17 de abril de 1891. El original dibujado a pluma por el arquitecto Ernesto Meyer se encuentra en la Intendencia Municipal. Está firmado el dibujo por los siguientes municipales: Marcos J. Lavalle (Intendente); Buenaventura Herrera (Presidente del Consejo Deliberativo); Pedro Benoit, Sebastián Berretta, Juan A. Carbonell, Benjamín del Castillo, José E. Cisneros, Antonio A. Delfino, Arturo Dibur, Domingo A. Gallino, Alberto J. Huergo, Luis Monteverde, Ramón Paz, Joaquín de Urraza, Daniel Zappettini (concejales); Juan José Silva (Secretario de la Intendencia) y Ricardo L. Mañay (Secretario del Concejo). Al pie se lee la siguiente inscripción: “Los datos para la formación de este Escudo han sido tomados del Ingeniero Pedro Benoit quien hizo los primeros dibujos para la acuñación de medallas. Dibujado por el Arq. Ernesto Meyer como obsequio a la primera municipalidad”.
APÉNDICE
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A.-- Las aguas corrientes
“La Plata es la primera ciudad de la República en que se hace el ensayo de dotar de agua corriente a una población importante por medio de unos pozos semisurgente y que, por fortuna, ha dado un resultado completamente satisfactorio.
“El costo e las obras relativamente no es grande, tratándose de proveer de agua buena y abundante a una población de 30.000 almas; al contrario, se ha establecido un sistema económico y fácil, pues resulta que con un gasto de 5 ¾ pesos moneda nacional por habitante se han ejecutado todas las obras.
“Recién plantadas éstas, ya producen lo suficiente para costear los gastos de administración y
pasarán muchos años sin que las obras de La Plata produzcan al menos un interés de 7 % al año sobre el capital empleado. Actualmente hay cerca de 300 abonados, número que se duplicara bien pronto.
“La recaudación del impuesto del agua se hace por bimestres adelantados conforme a las tarifas aprobadas por el Gobierno, pagándose ya aquél con bastante regularidad por parte de los particulares; oponen solamente algunas residencias, algunos establecimientos públicos; sin embargo, la Comisión respectiva espera que esas dificultades han de desaparecer bien pronto.
“Preocupada también la Comisión de prestar servicios importantes a esta ciudad para los casos desgraciados de incendio, ha establecido al efecto una columnas especiales.
“Solo será necesario tener cierto número de mangas aparentes en poder de la Policía, para que en los casos indicados puedan prestar auxilio inmediatos y eficaces y tan pronto como la Comisión obtenga algunos fondos, hará traer de Europa un número mayor de dichas columnas.”
. . . . . .“Un pozo está construido entre las dos máquinas, en el centro de la Usina, y la perforación tiene una profundidad de 51 metros hasta la arena, donde se encuentra el agua en abundancia.
Esta perforación fue hecha para probar la cantidad de agua que podría obtenerse cuando el pozo estuviese limpio y funcionando con las bombas permanentes.
“Se ha construido otro afuera de la casa para practicar otras perforaciones, en caso que resultase que el pozo no diese bastante agua para el servicio.
“De los experimentos hechos resulta que el primero no dará bastante agua para el consumo durante el verano y así será necesario hacer otras perforaciones en el segundo.
. . . . . .“La casa para las máquinas, bombas y calderas está construida con ladrillo de mesa, sentados en mezcla de cal viva y arena.
“Los techos son de dos aguas, cubierto con tejas francesas y forrados interiormente con un cielorraso de madera de pino blanco pintado y barnizado. La puerta de entrada es de cedro barnizado. Los pisos son de piedra de vereda de Hamburgo y las máquinas están colocadas arriba de un pedestal de mampostería en tierra Pórtland, de tal modo que todos los caños, llaves, etc., son accesibles, ofreciendo así toda facilidad a los arreglos o composturas que pueda haber necesidad de hacer de cuando en cuando.
“Este establecimiento está situado entre las calles 12, 14, 65 y 66”. (Parque Sudeste, entonces; ahora, Parque Saavedra)
. . . . . . “La cañería está colocada y en servicio en cuatro secciones, a saber: 3”. 4”. 14”. 15”. (radio calles 1 a 13, 44 a 60) proveyendo así de agua a la parte más central y poblada de la ciudad. Tiene la cañería una extensión de 40.905 metros lineales” (Del Informe de la Comisión Central de Aguas Corrientes de la Provincia, 10 de agosto de 1885).
El costo de la instalación descripta fue de 160 mil pesos m/n.

B.-- Los caminos de acceso
En noviembre del 82 había empezado a pavimentarse con granito el Camino Blanco (el viejo Camino de Bernardino Rivadavia) que une la ciudad con Ensenada. Consistía la cubierta en un empedrado común mejorado con cuatro fajas paralelas de adoquines, fajas que debían servir como carriles para el tráfico. Todo el pavimento estaba asentado sobre un terraplén de enfajinado y conchilla. Completaba este camino otro de parecidas características destinado a unirlo con la estación Ensenada.
En los meses iniciales del 84 dio principio la construcción de otro camino en prolongación del “Boulevard Unión Argentina” (avenida 13) hasta los hornos de Cerrano, con una longitud de 4.200 metros. Como el trayecto estaba construido en su gran mayoría por una extensa depresión de arcilla plástica, se proyectó una obra a la maneras holandesa, esto es, “formando un terraplén a través del bañado sobre capas de fajinas de 0.20 m. de diámetro, consistente en ramas de sauce atadas con alambre”. Sobre este terraplén debidamente comprimido se extendió una capa de conchilla petrificada de las barrancas de Tolosa, todo previo el drenaje indicado por la técnica.
Un tercer camino se mandó a construir para comunicar la ciudad con el Hospital Melchor Romero. Partía de la plaza Principal, seguía luego por la avenida 52 y al llegar a la altura del hospital doblaba en ángulo recto para concluir en dicho establecimiento de sanidad.
Por decreto de fecha 15 de julio de 1884 se ordena al Departamento de Ingenieros el estudio y traza de un importante camino carretero con el fin de ligar el pueblo de Barracas al Sud con La Plata. El camino, de 50 metros de ancho, debía partir de la prolongación de la calle General Mitre, de Barracas, y empalmar con el Boulevard Unión Argentina (13). Es decir el actual camino de tierra por el cual corre la faja concedida al Touring Club Argentino.
C.—La Luz Eléctrica Novedad mundial en 1882
“Siendo la Capital de la Provincia una ciudad completamente nueva y de construcción moderna, teniendo en cuenta su plano topográfico, las construcción de los edificios, la regularidad de las calles y sus hermosos boulevares, el Poder Ejecutivo adoptó para su alumbrado exterior la luz eléctrica.
“A principios del año 1884 se instaló provisoriamente la usina con el objeto de practicar los primeros ensayos del sistema Brusch, propuesto por el señor W. R. Cassels, representante de la compañía establecida en Cleveland.
“Los resultados obtenidos fueron satisfactorios; resolviendo el Poder Ejecutivo darle mayor ensanche, instaló una pequeña usina, sirviéndose al efecto de algunos útiles hechos venir de Estados Unidos. Estos elementos, agregados a los que había entregado el empresario, fueron el plantel de la usina que hoy funciona con bastante regularidad.
“En este mes de marzo del mismo año se recibió una torre de fierro que quedó instalada en la plaza de la Legislatura en el mes de agosto.
“Esta torre, que es la primera que se ha introducido en la República, tiene una altura de 150 pies. Es de las usadas en Estados Unidos para la iluminación de los parques; su forma es triangular, con su ascensor, reflector y pararrayos correspondiente; tiene en su cúspide seis lámparas de 4000 bujías cada una con un radio de iluminación intensa de mas de un kilómetro a su alrededor. Funciona perfectamente y puede considerarse como el faro del gran puerto de La Plata.
“La luz se percibe de muy lejos y los viajeros del Rió de La Plata han podido observarla a una distancia de diez leguas. El jefe de la oficina telegráfica de la Colonia (R. O.) ha hecho observaciones a simple vista desee aquel punto, percibiendo la luz con toda claridad.
“La instalación de esta torre fue hecha por D. Pedro Nelson, encargado del motor, con toda economía para el Gobierno, habiendo invertido la suma de 500 pesos para la edificación de las bases y obras de mampostería. Fue también necesario adquirir un aparejo de engranaje completo de una resistencia de 3000 kilos.
En el mes de marzo el director de la luz eléctrica se dirigió al Ministerio de Gobierno solicitando la construcción de una nueva usina y acompañando los planos y pliegos de condiciones. Era necesario proceder inmediatamente, por cuanto en esa fecha debían llegar los aparatos comprados por el gobierno para ensanchar este servicio, pues se carecía de espacio suficiente y el motor que servía la luz se resentía ya que la colocación provisoria que se había prolongado hasta entonces.
“En mayo se mandó construir una usina que reuniera todas las condiciones requeridas.
“En noviembre quedó terminado el edificio donde se ha instalado la usina.
“También se adquirió una trasmisión completa para los nuevos generadores.
“A fin de establecer un servicio completo de iluminación eléctrica, teniéndose en cuenta la extensión territorial de la ciudad y el aumento diario, el gobierno autorizó al Director para celebrar un contrato con el señor Walter R. Cassels quien debía adquirir todos los materiales necesarios para la instalación de 200 focos de 2000 bujías cada uno. Dicho contrato ha sido firmado con arreglo de las siguientes bases: El P. E. Entregará la instalación actual con todos los materiales necesarios, encargándose el contratista de la administración de la luz y siendo a su cargo los gastos de instalación del servicios y conservación.
“El P. E. Abonará pesos 0.80 por cada foco de luz de 2000 bujías por noche; el contratista está en la obligación de presentar, dos meses después de instalado el servicio exterior, un proyecto de iluminación a domicilio por medio del sistema incandescente.
“El presupuesto aceptado es de 100 mil pesos m/n. Para todo el material necesario a adquirir. Se emplearán tres máquinas de fuerza de 150 caballos cada una, debiendo tener una de éstas de reserva.
“Las máquinas a vapor que se han encargado ya, son de la fábrica Davey, Pasman y Cia. de Colchester, Inglaterra. Son de la misma clase de las que se usaron para proveer fuerza motriz del alumbrado eléctrico en las últimas Exposiciones Internacionales de Londres, Pécherie, Sanidad (Health) (Exutileon) y que se emplearon en la exposición de Invenciones que tendrá lugar el corriente año en Londres.
“El alumbrado de estas exposiciones fue de luz eléctrica (incandescente y arco voltaico) y el hecho de pertenecer las máquinas motores a los constructores citados, prueba de una manera evidente su superioridad.
“De este modo la ciudad de La Plata será la primera en la República Argentina que adopta para su iluminación la luz eléctrica, dando con este motivo una alta prueba de progreso y adelanto, que servirá de ejemplo para que las otras ciudades hagan lo mismo” (De la Memoria del Ministro Achaval, 1885).
“La idea de los fundadores de La Plata ha sido hacerla una ciudad modelo bajo todo respecto hasta donde lo permita las condiciones naturales y topográficas. Tratándose de un asunto tan importante como el alumbrado público para una ciudad que en breve promete ser la primera en de la República y donde se establecían por primera vez la conveniencia u las utilidades que la civilización y la ciencia moderna aconsejan para el bienestar del público, fué necesario proceder con precaución y la mayor prudencia, pues una vez adoptado cualquier sistema, no sería después fácil ni conveniente cambiarlo por cualquier otro mas moderno y eficiente, como ha acontecido en gran parte de las capitales del viejo mundo.
“Hasta los últimos cinco o seis años pasados, el gas era el único sistema de alumbrado público posible, pues ningún otro se conocía, ya que el kerosene y las lámparas de aceite no pueden llamarse sistema de alumbrado. Pero, en la época de fundarse la nueva capital, la electricidad, esa fuerza o elemento misterioso y extraordinario, acababa de ser subyugado por la ciencia y uno de los más importantes empleos que se le daba era la producción de un nuevo y magnifico iluminante.
“La noticia de varias ciudades en los Estados Unidos alumbrada por el nuevo método llamó la atención de los fundadores y autoridades de La Plata y quedó decidido que antes de implantarse en antiguo gas, se procedería a algunos ensayos y estudios con la luz eléctrica, y que en caso de comprobarse sus calidades prácticas y seguras, éste sería el agente alumbrador de la futura ciudad.
“Sería necesario hacer aquí la historia de esos ensayos que fueron llevados a efecto durante un año y medio con no pequeñas dificultades e inconvenientes, siendo la principal de ellas la falta de un motor construido expresamente para el objeto, siendo éste una de las primeras necesidades. Una gran parte de la ciudad de La Plata ha estado alumbrada por medio de la luz eléctrica durante 14 meses y ha quedado plenamente demostrado que es superior y preferible por todos los motivos al gas.
“En consecuencia, se decidió emplearla para toda el área del municipio y en este momento se procede con gran actividad a la instalación de focos y de los materiales y máquinas necesarias.
“El sistema adoptado es el Brusch. Fue el Sr. C. F. Brusch quien primero en los Estados Unidos con sus invenciones admirables ha dado el carácter práctico y seguro que hoy ofrece el alumbrado eléctrico, y su sistema, como se sabe, mantiene siempre su superioridad y su primacía sobre todo los demás que en estos últimos años han aparecido, tanto es así que el número de lámparas eléctricas del sistema Brusch por arco voltaico en uso en el mundo excede al número total de todas las otras reunidas.
“Toda vez que se trata de un alumbrado general y en larga escala para una ciudad, se puede decir que hasta la fecha no se conoce otro sistema posible.
“Pasemos a describir la manera como se va a hacer este alumbrado en La Plata y mencionar algunos de los aparatos e instalaciones que para el objeto se emplean.
“El alumbrado público de La Plata se efectuara por medio de 200 a 250 focos eléctricos colocados en cada bocacalle.
“ Cada foco representa la capacidad de 2000 velas de fuerza luminosa; sin embargo, el vidrio semiopaco de que se hallan proveídos los faroles que encierran las lámparas quita una parte de esa fuerza, pudiendo cada foco considerarse como el equivalente a cerca de 1500 bujías.
Para trasmitir la corriente eléctrica a todos esos focos se necesitan cables de cobre cuya extensión colectiva asciende a cerca de diez leguas. Los cables son todos aislados y llevados aéreamente extendidos sobre postes, a la distancia de cerca de 30 a 40 metros uno el otro. El número de postes en la ciudad pasa
los que corresponde a cada foco.
“La nueva usina que en pocos días quedará terminada ocupa la manzana reservada entre las calles 3, 4, 44 y 45.
“Es un lindo edificio ofreciendo todas las comodidades posibles para el plantes ya existente y para el aumento del mismo.
“La fuerza motriz se obtiene de tres grandes máquinas del sistema “Compound” de la fuerza de 150 caballos cada una; sus calderas son del sistema multitubular o de locomotora y de la fuerza de 160 caballos cada una.
“La trasmisión de la fuerza desde las máquinas dínamo-eléctricas, generadoras de la corriente eléctrica, se hace por medio de poleas y correas colocadas en un subterráneo, por debajo del local que ocupan las referidas máquinas.
“Toda la atención del visitante en esta usina se concentra sobre las poderosas máquinas que generan la sutil corriente. Estas son doce, cada una tiene la capacidad de dar la corriente necesaria para alimentar lámpara del poder luminoso colectivo de 60 mil bujías. Estos aparatos son del tipo mas modernos y perfeccionado que se han construido y su capacidad en atención a la fuerza motriz que demanda es la mayor conocida.
“A más de los focos en cada bocacalle, se ha establecido en la plaza de la Legislatura una linda torre de fierro, cuya altura es de 150 pies del suelo. En la cima de esta construcción brillan seis focos de doble potencia, es decir, equivalente cada uno a 4000 bujías. El efecto de la luz que emana de esa torre puede imaginarse, cuando se sabe que es visible a una distancia de diez leguas del mar.
“El primer objeto que avista el viajero al aproximarse de noche a las playas argentinas, es el foco de la luz que brilla en la cima de esa torre”. (Información del empresario de la luz eléctrica, Sr. Walter R. Cassels, año 1885).

D.---Una subasta extraordinaria
Así fue el remate del moblaje de la casa que habitó el ministro de hacienda D. Eulogio Enciso:
“Bollini, Muro y Cía. Remates Nº 590. importantísimo y excepcional remates de muebles. En La Plata. El mas notables que se haya dado en América del Sud. Del suntuoso y regio mobiliario de la casa oficial del Sr. Ministro de hacienda. Por orden del Excmo. Sr. Gobernador de la Provincia. Suntuoso mobiliario de salones, comedor, etc. ,etc. Espléndido servicio de mesa, porcelanas de Sevres, cubiertos, cristalería y demás accesorios. Hermosa sala de armas estilo antiguo. Precioso salón chinesco con riquísimos cortinados. Magníficos alfombrado de Smirna, Aubusson y Bruselas. Grandísimos espejos dorados con lunas biseladas. Riquísimas galerías doradas con cenefas y cortinas de felpa, con guardas de terciopelo de Génova. Ricas jardineras con espejos. Grandes estatuas, columnas de mármol y fantasía, bronces, grabados y adorno de gran mérito, cuatro cuadros tapicería “gobelino”, inmensas arañas de níquel, cristal y bronce, muebles variados, articulo de fantasía, etc. El martes 7 y miércoles 8 de junio (1887). A las 12 del día en punto. Vendemos en remate público y por orden del Excmo. Señor Gobernador de la Provincia el suntuoso y regio mobiliario de la casa del Señor Ministro de Hacienda cuyo detalle en partes es el siguiente:
“Gran salón.— Un juego dorado a fuego estilo Luis XIV forrado en terciopelo de Génova, con fundas, compuesto de cuatro sofaes, 8 sillones, 8 sillas grandes y 8 chicas; dos mesas de centro doradas con tapa de felpa; 5 galerías doradas talladas con cortinas de raso y cenefas de felpa, guarda de terciopelo de Génova y cortinas blancas de etamina; 1 gran portada doble con felpa y guarda de terciopelo de Génova; 2 id. Más chicas; 4 grandes espejos dorados con lunas biseladas; una gran jardinera dorada con flores artificiales y espejo de 4 metros de alto; 2 columnas forradas en felpa con jarrones fantasía, 1 reloj dorado, adornos y una alfombra de Aubusson.
“Sala Luis XIV.—Un juego dorado a fuego forrado en terciopelo de Génova, compuesto de 1 sofá, 2 sillones y 6 sillas fantasía; 1 galería dorada a fuego con cenefas de felpa y cortinas de raso con pasamanería; 1 gran portada con cenefa de felpa y cortina de raso con bordados de terciopelo de Génova; 1 mesa de centro dorada, con tapa de felpa; 1 espejo dorado; 1 gran espejo dorado; 1 jardinera de centro dorada con flores artificiales; 2 columnas de mármol con jarrones japoneses; adornos y un alfombrado de Aubusson.
“Sala japonesa.—Un juego compuesto de un sofá 2 sillones, 3 sillas grandes, 6 chicas y 4 taburetes forrados con género bordado y armazón de ébano; 2 columnas con 2 potiches japoneses legítimos; 1 gran marco con espejo y jardinera con flores artificiales; 6 galerías con cenefas y cortinas bordadas; 1 araña de bronce; alfombrado; adorno, etc..
“Sala de armas.—Un juego forma almohadón forrado en felpa bordada, compuesto de 1 sofá, 2 sillones y 4 sillas; 2 mesitas formando escudos de felpa; 5 galerías formando arcos forradas en felpa, con cenefa y cortinados de felpa bordadas; 3 magníficas corazas sobre pies de maderas; 3 escudos con centro de felpa; 1 farol japonés; 1 araña forma tropo con retrato antiguo; adornos y alfombrado francés.
“Escritorio.—Un escritorio ministro nogal y roble; una biblioteca estilo Enrique II; 1 juego compuesto de sofá; 2 sillones y 4 sillas forrado en marroquín legítimo; armazón de nogal estilo Enrique II; 4 galerías nogal del mismo estilo, con cortinas de felpa de lana y guarda bordada a cadenilla; 2 sillones de escritorio forro marroquín; 1 araña bronce 5 luces; adornos; alfombrado, etc.
“Comedor oficial.—Un regio juego nogal y roble estilo”Renaissance” compuesto de un gran aparador de 5 cuerpos; 4 mesas de trinchar con mármol de Santas Ana; 1 mesa para 36 cubiertos con carpeta de felpa de lana y guardas bordadas color oro viejo; 36 sillas forradas en marroquín; 2 grandes espejos; 10 galerías con cenefas y cortinas en felpa con guardas de realce color oro viejo; 4 cuadros de tapicería “gobelinos”; 4 columnas de mármol de Santa Ana con jarrones chinescos; 1 urna y dos ánfora de bronce plateado “Clodión”; 1 reloj y 2 candelabros de bronce oxidado; 1 gran araña de bronce oxidado de 22 luces; 2 id.; 2 id. De 12 luces; 2 guarda fuegos de bronce oxidado; un biombo nogal con tapicería “gobelino”; 1 gran servicio de porcelana muy fina con guarda y filete dorado; 1 juego cristalería “Baccarat”; 1 caja de roble conteniendo un gran servicio de cubiertos compuesto de 900 piezas; bandejas; centros de mesa; calentadores de id.; juegos de manteles y servilletas y riquísima alfombra de Smirna.
“Antecomedor.— 1 alacena grande; 1 mesa nogal macizo con carpeta; 2 galerías con cenefas y cortinas de terciopelo español con guardas de felpa de lana; alfombra; etc.
“Salita.—2 sofaes forrado en felpa con flecos gran fantasía; 2 sillones forma almohadón, terciopelo de Génova; 4 ricos grabados; 2 espejos “Renaissance” marco dorado; 2 floreros bronce con jarrones de porcelana; 1 araña de cristal y bronce fantasía; 2 brazos de id., id; 4 cortinados con cenefa de felpa y cortina de brocado de seda; adornos; alfombrado; etc.
“Dormitorio.—Dos camas de una persona de “érable” y bambú con colchones; 2 mesas de noche; un ropero con luna biselada; una mesita centro bambú y “érable”; 6 sillas id. ; 4 cortinados cretona; 1 canapé; 1 araña 3 luces; adornos; alfombrado; etc.
“Dormitorio.—Dos camas de nogal completas para una persona; 1 sofá forro cretona; 1 lavatorio americano; 3 galerías con cretona fantasía; dos brazos de 2 luces; alfombrado; etc.
“Sala de billar.—Una mesa de billar con todos sus accesorios; 1 sofá; 4 sillas forradas en paño verde bordado; una mesa consola con espejo; 4 cortinados de paño verde bordado; una araña; alfombrado; etc.
“Diversos muebles de otras piezas; cocina completa; patios; vestíbulo. Cochera: 1 cupé y dos caballos con guarniciones”
E.—Un año perdido
Decía el ministro de gobierno Dr. Nicolás Achaval en su Memoria de 1885: “ el fatal invierno de 1883 nos encontró en los primeros trabajos porque el verano precedente no pudo ser aprovechado a causa de falta de medios de transporte que impedía la llegada de los materiales necesarios al trabajo. Los hornos de la localidad eran insuficientes para responder a la demanda de gobierno y particulares, los que pagaban precios inusitados por le material. “Gracias a los contratos – dice el director Benoit en su memoria- que habían sido celebrados con anterioridad, y a la perfecta regularidad en los pagos, que observan las comisiones, todos los horneros entregaban a precios más reducidos casi todos sus materiales en las obras públicas, a medida que los producían, de manera que puede decirse que el año 1883 fue un año perdido para la edificación particular, habiéndose recién empezado con vigor a fines de año”. Pero no era esto sólo lo que obstaculizaba los trabajos en la Nueva Capital, sino la fiebre de progreso que por todos los ámbitos del país repercutía, traduciéndose en hechos y progresos dignos de mención: en la Capital de la República la edilidad reclamaba materiales y hombres, y los particulares daban respuesta a la acción oficial con portentosos edificios; en la Provincia, cada partido rivalizaba con los demás en obras públicas y privadas; edificios para escuelas surgían en todas partes; en la misma provincia y en las demás hermanas de la República; los lunarios de acero marchaban aceleradamente y materiales y hombres se reclamaban por todas partes, y todo ese cúmulo de reclamos y necesidades repercutía a su vez en La Plata, pero se luchó y se venció. La falta de materiales y de hombres, la inclemencia del tiempo, los accidentes diversos no fueron obstáculo para el desarrollo de esta ciudad, como prueban los hechos con elocuencia incontestable”.
F.—Cómo se proyectó el puerto
Del Informe del ingeniero Waldorp de fecha 8 de septiembre de 1885:
Las obras del puerto La Plata consisten en un gran dock o dique de 115 metros de largo por 140 de ancho en el fondo, que se construye en la barranca de la Ensenada de Barragán, con una profundidad de 6.40 metros (21 pies ingleses) bajo del cero, o sea el nivel de aguas bajas ordinaria en el Río de La Plata. De acuerdo con los mapas del Almirantazgo Ingles, este cero corresponde a 14 pies en la escala del muelle de Punta Lara.
“El dock tiene de ambos lados muelles con una altura de 4.80 metros sobre el cero. La extensión total del muelle, inclusive sus alas, es de 2290 metros lineales. A cada lado del dock se prepara una superficie de terreno de 1175 metros de frente por 345 de fondo, terraplenado hasta la altura de 5 metros arriba del cero, y destinada a la construcción de aduanas, depósitos fiscales y particulares, vías férreas, etc.
“La comunicación entre el gran dock y la profundidad natural de 21 pies en el Río de La Plata queda establecida por un canal de 7750metros de largo, con una profundidad de 6.40 metros (21 pies) debajo del cero, cuya dirección es N.N.E.
“Este canal se divide en tres partes:
“La primera parte, o canal exterior, en el río de La Plata, empieza a 4250 metros de la playa de la isla de Santiago, protegida de ambos lados por muelles de madera hasta 4 metros arriba de cero, con escollera de piedra hasta un metro arriba de cero en término medio. La distancia entre los muelles es de 300 metros y la anchura del fondo o lecho del canal es de 150 metros desde la boca hasta el kilómetro 6,200, disminuyendo sobre 1500 metros hasta 50 metros cerca de la playa de Santiago.
“La segunda parte del canal atraviesa el terreno anegadizo de la isla de Santiago, y está protegida por dos terraplenes de una anchura de 4 metros arriba de cero, uno de otro a distancia de 200 meros; el canal tiene en su fondo 50 metros de anchura. Después de atravesar la isla de Santiago el canal encuentra el río de Santiago, que será normalizado y dragado hasta la profundidad de 6,40 metros debajo de cero para llegar a:
“La tercera parte o canal de acceso al gran dique o dock, atravesando el terreno anegadizo entre el río Santiago y el dock, protegido de ambos lados por terraplenes de 4,40 metros hasta 5 metros arriba del cero.
“Como obras accesoria del puerto se construyen:
“Dos canales laterales, destinado a depósitos para refrescar las aguas del gran dock dos veces por día; están en comunicación con este último por dos canales de reunión y se juntan cerca de la barraca de la ciudad de La Plata, por medio del canal de conclusión.
“La extensión de los canales laterales, de reunión y de conclusión, es de 14 kilómetros; todos tienen el mismo perfil de 12 metros de anchura en el fondo, de 2 metros debajo de cero, que permite la navegación para chatas.
“En el interés de La Plata se construye un dique de cabotaje en el extremo del canal lateral oeste, largo 300 metros por 50 de ancho y la misma profundidad de 2 metros debajo de cero. Cuando el aumento del tráfico de la ciudad lo requiera, otros tres diques iguales podrán construirse al lado del primero.
“Sobre los terraplenes de ambos lados de los canales pueden establecerse caminos de comunicación entre la ciudad de La Plata y el dock.
“El ferrocarril del Oeste – y con éste todos los ferrocarriles que comunican con él – entrará desde la barranca de la ciudad en el terreno reservado entre los canales laterales en el eje el puerto, dirigiéndose ambos terraplenes interiores al lado de los canales laterales y siguiéndole para llegar a los terraplenes a los dos lados del gran dock, atravesando con puentes fijos el canal de conclusión a la extremidad sur, y los dos canales de reunión.
“Quedaría interceptado el desagüe de una gran parte de las aguas, llegadas en tiempo de fuertes lluvias delo lado de la Magdalena, por las obras del ferrocarril del Oste y los diques de cabotaje que constituyen un tajamar
el lecho del bañado enfrente de la ciudad La Plata; para remediar este inconveniente y al mismo tiempo mejorar la pronta salida de estas aguas, se construirá un canal de desagüe en el terreno fiscal al Este del puerto sobre una extensión de 3500 metros lineales. La tierra de la excavación del canal de desagüe servia para terraplenar la superficie entre este último y el terraplén que se forma al Este del gran dock.“Para mantener la comunicación terrestre, cortada por el puerto y sus accesorios, se construirán dos puentes levadizos – con 8 metros de apertura para la navegación – sobre los canales del Oeste y Este; dos puentes fijos de 30 metros cada uno, sobre los dos canales de reunión, y un puente fijo de 60 metros – con seis tramos de 10 metros cada uno – sobre el canal de desagüe.
”Para establecer la comunicación del ferrocarril del Oeste y todas las líneas férreas que comunican con él, se necesitan tres puentes fijos de 30 metros cada uno sobre el canal de conclusión y los dos canales de reunión.
“Para el desagüe del terreno reservado, comprendido entre los terraplenes de los canales al Sud del gran dock, servirá la alcantarilla de dos puertas, cada una de 0,75 m. de anchura con un metro de altura en el terraplén interior al lado del canal lateral del Oeste, en el kilómetro 2,400”.
Se gastó entonces en la construcción del puerto una suma no menor de 20 millones de pesos m/nal.

G – El concurso internacional De proyectos para edificios públicos

Antes de transcribir algunas actuaciones de la Comisión del concurso de proyectos para edificios públicos, considero interesante, manifestar que el gobierno había determinado emplear la cantidad de 60.350000 pesos moneda corriente en la siguiente forma.
Casa de Gobierno 3.000000
Casa de la Legislatura 5.000000
Casa de Justicia 3.500000
Casa Municipal 3.000000
Templo Católico 8.000000
Policía, Cárcel de Det. y casa de Bomberos 3.800000
Museo y Archivo General 5.000000
Consejo de Higiene y Vacuna 750000
Departamento de Ingenieros 2.800000
Ministerio de Gobierno 3.300000
Ministerio de Hacienda 5.000000
Observatorio Astronómico 200000
Hospital 7.000000
Casa de Dementes 2.000000
Cementerio 2.000000
Asilo de Huérfanos y Casa de Expósitos 2.500000
Mercado de Consumo 1.500000
Tablada y Matadero 2.000000
Total $ m/c. 60.350000

Nota de fecha 9 de mayo de 1882, dirigida al Ministro de gobierno, Dr. Carlos A. DÁmico, por el presidente de la Comisión del concurso para los edificios de la Capital de la Provincia, ingeniero Francisco Lavalle:
“Por encargo de la Comisión que presido, tengo el honor de dirigirme a V. S. Dándole cuenta de los trabajos que ha desempeñado aquélla, esperando se sirve V. S. Trasmitir al señor Gobernador el contenido de la presente, para que tenga a bien adoptar la resolución que corresponda sobre diversos puntos que se indican al final.
“Nombrada esta Comisión en mayo 6 del año anterior, tuvo su primera reunión preparatoria en el Departamento de Ingenieros, procediendo al nombramiento de presidente, con cuyo cargo fui honrado.
“En la sesión se estudió el decreto a que debía su creación y discurriendo sobre los medios más eficaces de alcanzar el propósito manifestado por el Gobierno en el citado decreto, acordó proponer algunas modificaciones en varios de sus artículos.
“Estas consistían: 1º. En aumentar la cantidad destinada por el artículo 3º, para premiar a los autores de los planos aprobados; 2º. En suprimir del concurso el proyecto de Policía, Cárcel y Casa de Bomberos, por considerarlos de una importancia relativamente menor a los otros, y consiguiéndose con esto disminuir el número de proyectos entre los cuales se había de distribuir la cantidad acordada para premios, y aumenta, por consiguiente, el importe de éstos; 3º. Modificar el inciso del artículo 3º, que acordaba premios a los autores de los dos mejores proyectos, en el sentido de sólo acordarlo al autor del mejor entre los de su clase, con el fin de estimular mas así a los proponentes; 4º. Extender el plazo de que habla el inciso 1º, del artículo 4º, para presentar sus planos a los arquitectos del extranjero; 5º. Nombrar un secretario rentado para la Comisión, a cuyo cargo estuvieran los trabajos de actas, correspondencia y otros análogos.
“Para dar forma oficial a estas modificaciones, se las consignó en la nota elevada en mayo 12 dl mismo año, proponiendo de secretario al doctor Don Felix A. Malato, obteniéndose como resultado de ellas el superior decreto de fecha 21 del mismo mes, en el cual se aumentaba hasta 300 mil pesos moneda corriente la cantidad destinada a premios y se acordaban las modificaciones propuestas, con excepción de la que se refería a prolongar plazos para la apertura de proyectos.
“Mas adelante, por renuncia del arquitecto D. Adolfo F. Büttner, se nombró para sustituirlo al ingeniero D. Luis A. Viglione, con cuyo personal ha funcionado la Comisión hasta la fecha.
“Prosiguiendo la Comisión sus trabajos, se nombraron de su seno dod subcomisiones, la primera compuesta de los señores Don Belisario Hueyo y Don Pedro Benoit, con el encargo de adquirir los datos referente a los edificios públicos que se iban a sacar a concurso; y la otra, compuesta de los señores Don Carlos Stegmann, Don Juan A. Buzchiazzo y Don Julio Arditi, para que proyectase un programa de base para dicho concurso.
“El resultado de esta medida fue la redacción del programa general, que tuve el honor de elevar al conocimiento de V. S. En 1º de junio del mismo año.
“En él se fijaron como presupuesto de los edificios sacados a concurso, las siguientes cantidades:
“Para la Casa de la Legislatura, 5.000000 $ m/c.
“Para el Templo Católico, 8.000000 $ m/c.
“Para la Casa de Justicia, 3.500000 $ m/c.
“Para la Casa de Gobierno, 3.000000 $ m/c.
“Para la Casa Municipal, 3.000000 $ m/c.
“Los premios señalados para el mejor de cada uno de estos proyectos, fueron los siguientes:
“Para el primero, 80 000 $ m/c.; para el segundo, 70 000 $ m/c.; para el tercer, 60 000 $ m/c.; para el cuarto, 50 000 $ m/c.; y para el quinto, 40 000 $ m/c.
“Se determinaba allí, además, con toda la prolijidad posible, las diferentes reparticiones de que debía constar cada edificio, su extensión en metros cuadrados, el objeto especial de cada una de ellas y toda aquella circunstancia que les eran aplicables según los casos.
“En el capítulo de condiciones generales, se determinó la extensión de las manzanas en que se habían de elevar los edificios, el número de sus pisos respectivo, las dependencias y otras comodidades interiores que debían contenerla clase de materiales con que debían ser construido, el número de plano que se exigía para cada uno de los proyectos, las memorias y presupuestos que debían acompañarlos, la forma anónima de la remisión, a fin de que sólo fueran conocidos los nombres de los autores de los proyectos premiados, los tópicos que servirían de criterio a la Comisión para apreciar los proyectos, la declaración de considerar como propiedad de la Provincia aquellos que fueran premiados, una planilla de los precios de los materiales de construcción en el país, y el término dentro del cual debían ser presentado a la Comisión, con otras consideraciones que omito en obsequio a la brevedad.
“El Gobierno se sirvió para dicho programa al conocimiento de la suprema corte de justicia para que emitiera su opinión respecto a las necesidades del edificio destinado a aquella repartición.
“ La Suprema Corte devolvió aprobado con ligeras modificaciones, el programa de la Comisión, y V. S. así lo hizo saber a ésta en su nota de 3 del mes antes citado.
“Arreglado, pues, definitivamente el programa, se trató de arbitrar los medios más conducentes para su publicación, tanto en el país como en el extranjero, al mismo tiempo que la manera más fácil y segura de recibir los proyectos que nos fueran enviados desde el exterior.
“En esta emergencia, recibió esta Comisión la nota de V. S. en la cual comunicaba el ofrecimiento, hecho por el Dr. D Juan Alberti, de poner al servicio de aquélla sus relaciones en el extranjero, y particularmente en París, donde pensaba dirigirse dentro de breves días.
“Acogido con agrado tan generoso ofrecimiento, tuvo una entrevista con el expresado caballero, en breve, como lo había creído la Comisión.
“Por tal circunstancia, se arbitro el medio de servirse de algunas importantes casas de comercio de esta plaza (Buenos Aires), para encargarlas de la publicación de los programas en el extranjero, por medio de sus corresponsales, y pedir al Gobierno Nacional, por intermedio de del de la Provincia, que los agentes diplomáticos o consulares de la Republica, residentes en las capitales extranjeras, donde debían publicarse los programas, se encargaran de recibir los proyectos que fueran presentados y los remitieran bajo la custodia oficial de su carácter público directamente a esta Comisión.
“Para el primero de estos dos objetos se nombro una Comisión especial compuesta de los Sres. Don Julio Arditi y Don Belisario Hueyo; y para el segundo, recibí el encargado de conferencia con el señor Gobernador, con el fin de obtenerlo.
“La Comisión especial antes mencionada confió a la casa comercial de los Sres. Tomás Drysdale y Cía. La traducción al inglés del programa y su publicación en tres periódicos político y dos científicos en las ciudades de Nueva York, Washington y Londres, cuya publicación debía hacerse a la mayor brevedad, durando hasta el 30 de agosto del mismo año.
“A la casa de lo Sres. Bemberg, Heimendahl y Cia, la traducción del programa al francés y su publicación en París, en idénticas condiciones al anterior.
“A la casa L. Jacobsen y Cía.el mismo encargo de la ciudad de Bruselas
“A la casa de los Sres. Eugenio Bossio y Cía. la traducción del programa al italiano y su publicación en la ciudad de Roma.
A Sr. D. Ernesto Nolte, la traducción del programa al alemán y su publicación en Berlín.
“Al Sr. Don Manuel Reñé, la publicación del mismo en Madrid.
“Dejando para después por estar más cerca, la publicación en las ciudades de Río de Janeiro, Santiago (Chile) y Montevideo.
“A todos estos señores se les dirigió con tal objeto un ejemplar impreso del programa, una copia manuscrita de las plantillas de precios corrientes de los materiales y jornales de los obreros, y una carta orden autorizando los gastos que fuesen necesarios por cuenta por cuenta de esta Comisión.
“Haré presente de paso a V. S. que para uniformar el cálculo de los presupuestos en el extranjero, donde no es bien conocida nuestra moneda corriente, se adoptó como unidad el franco.
“La entrega de las instrucciones de la casa de comercio arriba mencionadas tuvo lugar el día 7 de Junio, con el propósito de que fueran remitidas al exterior por el paquete que salía de este puerto al día siguiente.
“Finalmente, en los mismos programas ya mencionadas, se designaban a los agentes diplomáticos de la republica, o los consulares donde no había aquéllos, para la recepción de los proyectos que fueran presentados en las ciudades de su respectiva residencia.
“La Comisión se encontraba habilitada para servirse de este medio, por haber recibido ya de V. S. Las notas por medio de las cuales el Gobierno Nacional recomendaba a aquellos agentes prestaran a esta Comisión los servicios que ella había solicitado en la forma que antes manifesté.
“Entretanto, fui especialmente autorizado por la Comisión para arreglar la publicación del programa en esta ciudad (Bs.As), insertándolo en cinco diarios nacionales y en aquellos de mayor importancia entre los que aparecen en idioma extranjero.
“Con este fin encargue al secretario del contratar la dicha publicación en nueve diarios el y por el término de un mes.

“Fue recién entonces que puedo apercibirme del alto costo que importaría la publicación en los diarios de todo el programa, como se avía resuelto.
“Es de advertir que estos datos no hubo tiempo de tomarlos antes de encomendar la referida, publicación, por el escaso tiempo de que se pudo disponer hasta la salida del paquete para Europa; pero apercibida la Comisión del exorbitante costo de aquella publicación, trató de ponerles pronto remedio y, para el efecto, se vio de nuevo a los señores comerciantes a quienes se había hecho el encargo, a fin de que dieran contraorden a sus corresponsales, sirviéndose para ello de telégrafo si lo creían necesario.
“Al dar este paso se supo que los Sr. Bossio, Jacobsen y Nolte, por causas diversas, no habían mandado todavía a Europa, la orden sobre publicaciones, si bien el último de estos señores había ya hecho la traducción del programa al alemán.
“El señor Reñé aseguro que bastaba una carta enviada por el paquete del 15 Próximo para dejar sin efecto las publicaciones ordenadas en Madrid; y en cuanto a los señores Drysdale y Bemberg, como habían cumplido el encargo de la Comisión, tuvieron necesidad de hacer telegramas a Inglaterra, Estados Unidos y París, comunicando con la contraorden.
“En vista de lo que se deja referido, se adoptó para las publicaciones periódicas, tanto en el país como en el extranjero la forma de un pequeño aviso conteniendo lo esencial sobre el objeto del concurso, la fecha de su apertura, la de entrega de los proyectos y los premios que se darían a los que resultasen mejores; ofreciendo en las distintas localidades la entrega de programas completo a los que los solicitasen.
“Para ese fin la Comisión encomendó al director de la Agencia Havas en esta ciudad (Bs.As.), Sr. Prevot, la traducción y publicación de los expresados avisos en los principales diarios de París, Londres, Berlín, Madrid, Roma, Nueva York, Río de Janeiro, Valparaíso; autorizándolo a gastar en dichas publicaciones la cantidad de un mil pesos fuertes oro; recomendándole adquirirse para entregar a la Comisión un ejemplar de cada uno de los diarios donde apareciese el aviso. Se le autorizó igualmente para hacer traducir al francés el programa completo y ejecutar la impresión de él numero de 2000 ejemplares para ser distribuidos a los arquitectos que lo solicitasen, en las ciudades donde se publicase el aviso.
“Además se entregaron a dicho Sr. 300 ejemplares impresos de referido programa, en español, para ser distribuidos en las ciudades de Río de Janeiro y Valparaíso.
“El Sr. Prevot, al aceptar este encargo ofreció espontáneamente poner al servicio de la Comisión las numerosas relaciones y los diversos corresponsales que tiene en todos los países la Agencia Havas que representa.
“Cúmpleme decir aquí que todos los encargos hechos al Sr. Prevot fueron desempeñados a completa satisfacción de la Comisión, sin exigir remuneración alguna para aquella Agencia por el trabajo desempeñado; pues la cuenta que pasó mas tarde al comunicar el cumplimiento del encargo recibido, se limitaba estrictamente a los gastos efectivos verificados con aquel objeto.
“Las publicaciones periódicas encomendadas a la agencia Havas fueron hechas de cinco en cinco días del mes de agosto en los periódicos mas importantes de las siguientes ciudades: Madrid, Barcelona, Bruselas, Londres, Roma, Milán, Nueva York, Berlín, Francfort, Colonia, París, Burdeos, Havre, Lión, Marsella y Toulouse; Y durante un mes continuo en dos periódicos de Río de Janeiro y seis de Valparaíso y Santiago de Chile.
“Al mismo tiempo, la Comisión se dirigió al encargado de negocios de la República Argentina en la Oriental del Uruguay, pidiéndole, se sirviese hacer publicar en tres periódicos de Montevideo, por el término de un mes, el aviso antes referido.
“Dicho agente aceptó el encargo con la más recomendable buena voluntad y lo ejecutó dando cuenta en seguida de su resultado a la Comisión.
“Terminadas Las dirigencias referente a estas publicaciones, se dirigió el 20 de julio siguiente una circular a los agentes diplomáticos argentinos residentes en París, Londres, Bruselas, Hamburgo, Madrid, Washington, Montevideo, Río de Janeiro y Santiago, acompañándole la respectiva nota del Gobierno Nacional, en que se disponía la recepción y envío a esta Comisión de los proyectos que les fueran presentado para el concurso, adjuntándoles al mismo tiempo un ejemplar impreso del programa redactado para el mismo.
“Entretanto, se hizo en esta ciudad (Bs. As.) la publicación de los avisos en la forma comprendida que antes se dijo, por el término de 30 días en los diarios “La Prensa”, “La Pampa”, La Nación”, “La Patria Italiana”, “La Libertad”, “El Diario Alemán”, “El Standart”, Le Courrier de La Plata” y “El Nacional” y se mandó hacer un tiraje de 500 ejemplares del programa para distribuirlos aquí entre las personas que lo solicitasen.
“Los agentes diplomáticos de la República Oriental, Chile, Brasil, Hamburgo, Bélgica, Inglaterra y Washington contestaron oportunamente a la circular que les había pasado la Comisión demostrando el mayor interés por ayudarla.
“En cuanto a los de Francia y España, no se ha obtenido contestación alguna hasta la fecha. Entretanto, siguiendo la Comisión sus trabajos preparatorios, puso a discusión un proyecto por el miembro de ella Sr. Viglione, reglamentando el procedimiento que debía emplearse, en el examen y clasificación de los proyectos que fuesen presentados al concurso; y después de hechas en él varias modificaciones, fue sancionado definitivamente y publicado en algunos diarios de esta ciudad, para el conocimiento de los interesados.
“En dicho proyecto e estableció que los planos fuesen estudiados separadamente por cuatro jurados unipersonales, corriendo a cargo de cada uno de ellos, todos los proyectos pertenecientes a cada edificio sacado a concurso; debiendo informar sobre su resultado en el término de 10 días.
“En otro artículo se dispuso, que después de oído el informe anterior, se distribuyesen los mismos proyectos entre dos nuevos jurados, compuesto cada uno de tres miembros de la Comisión, los cuales a su vez debían verificar un examen más detenido de los proyectos a su cargo, e informar por escrito sobre ellos a la Comisión.
“Por otro de sus artículos, se resuelve que después de terminado el estudio de los segundos jurados los proyectos serán discutidos y votados por la Comisión. La votación debe consistir en colocar sobre los planos, cada uno de los miembros de la Comisión presente al acto, su firma y el número de puntos que le asigna pudiendo disponer para el efecto desde cero hasta cinco puntos.
“En otro artículo se establece, que sumado los puntos concedidos a cada proyectos, el que obtenga mayor número entre los su clase será el premiado: siempre que este número sea superior a la mitad de la suma que resultaría si cada uno de los miembros presente le acordase el punto mas alto de que puede disponer.
“Finalmente por otro artículo se dispone, que terminada la votación, se comunicara su resultado al gobierno, dándole al mismo tiempo la mayor publicidad, y se haga una exposición pública de todos los proyectos presentados, en un paraje adecuado, por el término de un mes.
“Próximo ya a vencerse el plazo señalado para la presentación de los proyectos, se empezaron a recibir algunos de ellos, remitidos por los agentes diplomáticos de Europa, República oriental del Uruguay, así como algunos elaborados en esta ciudad.
“Se recibieron igualmente comunicaciones de Hamburgo y de Chile anunciando el envío próximo de algunos cajones conteniendo planos, y como el plazo ya iba a expirar, se apercibió la Comisión de que estos últimos proyectos llegarían después de vencido el término, sin que tal circunstancia pudiera ser imputada por sus autores, sino debida solamente a las demoras naturales de un viaje prolongado.
“Deseosa la Comisión de evitar cualquier perjuicio a aquellas personas que habían correspondido a su llamamiento, así como también de reunir el mayor número de proyectos, resolvió pedir a V. S. Una prórroga de algunos días para la presentación de los planos, según así tuve el honor de comunicárselo por la nota de 7 de noviembre último; esta prórroga fue acordada como lo pedía la Comisión fijándose el día 22 del mismo mes para la apertura, todo lo que consta de la nota que V. S. Se sirvió pasarle.
“Aproximándose ya el día de la apertura, fui encargado de solicitar verbalmente del señor Gobernador el salón de su despacho, para celebrarla en él con mayor solemnidad, y como V. S. Sabe fue favorablemente acogida mi indicación.
“Con ese motivo, se publicó un aviso en cinco diarios de esta ciudad (B.A.), haciendo saber al público, el día, la hora y el lugar designado para la apertura de los planos.
“Verificada ésta ante la Comisión y varias personas que concurrieron al acto, fueron hallados 27 proyectos, distribuidos de este modo:
“Seis de la Casa de la Legislatura, diez del Templo Católico, cinco de Casa de Justicia, dos de Casa de Gobierno, tres de Casa para la Municipalidad y uno de Policía y Cuartel para Bomberos.
“La procedencia de los referidos proyectos estaba repartida así:
“Cinco de Alemania, ocho de la República Oriental del Uruguay; tres de Chile, uno de Francia, uno de Bélgica, uno de Inglaterra y ocho de esta ciudad (B. A.).
“A medida que fueron abiertos estos proyectos, se colocó el sello de esta Comisión en cada una de sus hojas; levantándose un acta descriptiva de todo; la que fue firmada por toda la Comisión.
“Este resultado ya tuve el honor de comunicárselo a V. S. En mi nota de 23 de noviembre último.
“Posteriormente llegaron al despacho de V. S., enviados por el Gobierno Nacional, dos proyectos más, según se sirvió V. S. Comunicármelo por nota de 21 de diciembre. Puesta en conocimiento de la Comisión esta circunstancia, se resolvió no tomarlos en consideración por haber llegado después del día fijado para la apertura. Restos proyectos serán devueltos en oportunidad a su respectivo destino.
“Distribuido los planos entre los jurados, según lo dispuesto en el reglamento que antes mencioné, fueron estudiados convenientemente, y después de llenado todos los requisitos marcados al efecto se despacharon previamente 17 de los proyectos presentados, por no estar de acuerdo con las bases del programa repartido.
“Otro de los proyectos, el que se refiere a la Policía y Cuartel de bomberos, tampoco se tomó en consideración por no hallarse incluido en el concurso.
“Los nueves proyectos restantes pertenecientes uno a Casa Municipal, tres a Casa de la Legislatura, uno para la casa de Gobierno y cuatro de Templo, fueron extensamente discutido, y llegado el momento de la votación, resultaron premiados dos de ellos, uno de casa para la Legislatura que tiene por lema “Hinc labor, hinc merces”, y el otro de la Casa para la Municipalidad, cuyo lema es “La Plata”. Los sietes restantes, no alcanzaron a tener el número de puntos requerido para optar el premio.
“Creo conveniente exponer aquí que de los dos proyectos premiados el que he mencionado, primero obtuvo la totalidad de los puntos de que podían disponer los comisionados que se hallaban presente, es decir, 35 puntos; y el otro 32.
“ Terminado el acto de la votación, se procedió a abrir los pliegos que contenían los nombres de los autores de los proyectos premiados, resultando serlo del de la Casa de la Legislatura, los señores Gustavo Heine y Jorge Hägemann, de Hannover; y del de Casa para la Municipalidad don Uberto Stier, profesor de la Escuela Politécnica, también de Hannover.
“Quedaron, pues, como se ve, sin planos aceptados, los edificios de Casa de Justicia, Casa de Gobierno y Templo.
“Por muy sensible que haya sido la Comisión el resultado del concurso en esta parte, no ha podido, sin embargo, prescindir de ajustarse al programa que formuló para todos los edificios, el que, a su juicio, está concebido razonablemente en cuanto a su forma técnica y cree interpretar fielmente en su fondo los propósitos que tuvo el Gobierno al abrir dicho concurso.
“En efecto, Señor Ministro: algunos de los proyectos desechados están muy lejos de tener la buena forma estética la capacidad necesaria y el aspecto monumental que requiere la importancia del local a que eran destinados. Otros, si bien llenan algunas de estas condiciones, dejando, no obstante, otras de importancia sin satisfacer, tienen por base un presupuesto más alto que el fijado por la Comisión, aún contando la tolerancia de un 10% que se prescribió en el programa. Algunos de ellos excede en su planta las dimensiones fijadas en el programa, a la manzana donde debían erigirse; y, por último, otros están concebidos en tal completo desacuerdo con las bases dadas por la Comisión, que no parecen hayan sido hecho para este concurso.
“La extensión de esta nota me priva, Sr. Ministro, de entrar en mayores detalles sobre este punto, pero, la Comisión, interesada en que sus actos sean cumplidamente apreciados por el público, ha resuelto imprimir un folleto dando cuenta prolija de sus procedimientos; y exponer además en los salones del Banco Hipotecario (B. A.), cedidos graciosamente a tal efecto, y por el término de un mes, todos los proyectos presentados, los premiados y los que no lo han sido; colocando en cada uno de los últimos una tarjeta en que se expresara el motivo de su rechazo.
“En consecuencia, pido a V. S. Se sirva recabar la autorización necesaria para costear los gastos de la publicación referida, la que contendrá los decretos por los cuales se creó e integró el personal de esta Comisión, las actas íntegras de todas las sesiones, los informes dados por los jurados que hicieron el estudio previo de los proyectos, y algunas de las notas de archivo de esta Comisión, que complementan las piezas anteriores. La edición será de 1000 ejemplares, los que se distribuirán convenientemente.
“Estos son, Señor Ministro, sumariamente expuesto, los trabajos de la Comisión, en desempeño del honroso cargo que se le confió por el Gobierno.
“Los dos proyectos premiados, se lisonjea en creer que merecerán una favorable aceptación por parte del Gobierno, pues reúnen en sí condiciones de belleza y buena distribución que lo hacen dignos de cualquier capital de primer orden.

“Antes de terminar, debo manifestar a V. S. Que esta Comisión ha prometido devolver a sus autores los proyectos que no fueron premiados, con sus respectivas memorias, presupuestos y pliegos cerrados, que contienen el nombre de cada uno de ello; para lo que será necesario acondicionarlos en la misma forma que vinieron, y hacer su remisión por la vía oficial, a fin de que no sean abiertos ni deteriorados por las aduanas por donde deben pasar.
“Para cumplir con este propósito se cuenta con la cooperación de los agentes diplomáticos y consulares argentinos en el extranjero; pero asimismo la Comisión carece de medios eficaces para hacer llegar hasta aquellos funcionarios los planos devueltos en la condición antes expresada; por lo que se vé en la necesidad de rogar a V. S., se sirva eximirla de este último deber, que sólo declina por las razones expuestas, y quiera encargarse de hacer la devolución, para lo cual le serán entregados los planos bien acondicionados, después de concluida la exposición que se va a hacer de los mismos.
“Siendo el Gobierno el principal interesado en evitar las justas quejas que suscitaría la destrucción o pérdida de algunos de los proyectos, así como en mantener el alto la buena opinión para concurso semejante al que ha sido objeto de esta Comisión, y que puede ser necesario repetir antes que esté completamente terminada la Nueva capital de la Provincia, no dudo quiera hacer servir las ventajas de su alta posición oficial al propósito expresado en el párrafo anterior.
“Réstame no solo expresar, Señor Ministro, en nombre de la Comisión que presido y también en el mío, la creencia que la anima de haber llenado satisfactoriamente los propósitos que tuvo el Gobierno al confiarle el encargo de que doy cuenta.
“Saludo al Señor Ministro con mi consideración más distinguida”.
La Comisión del concurso, designada el 6 de mayo de 1881 (cinco días después de asumir el Dr. Dardo Rocha el mando de la Provincia) Estaba compuesta así: Presidente, ingeniero Francisco Lavalle; vocales: ingenieros Carlos Stegmann y Pedro Benoit, arquitectos: Juan A. Buzchiazzo y Luis A. Viglione, doctores José María Bosch y Carlos Pellegrini, señores Julio Arditi y Belisario Hueyo; secretario, Doctor Félix Aníbal Malato.
Informe de la Subcomisión encargada de estudiar los proyectos de la Casa Municipal y Legislatura, fechado en Buenos Aires el 25 de marzo de 1882. Dicha Subcomisión estaba formada por los arquitectos Buzchiazzo y Viglione y el señor Arditi:
Casa Municipal.—Proyecto “La Plata”.
“Según lo demuestra la planilla núm. 2 correspondiente a este proyecto, están satisfechas las condiciones del programa en cuanto al número de locales pedidos. Respecto a sus dimensiones, con escasas diferencias, están igualmente llenadas.
“En lo referente a la instalación de los servicios se debe observar que algunas de las localidades, por ejemplo: la Contaduría, que el autor instala en el piso bajo, sería conveniente colocarla en el piso alto donde se encuentra la inspección de Rentas y finanzas, y el tenedor de libros, con lo cual está en inmediata correspondencia. Estas modificaciones pueden hacerse fácilmente, bastando tan solo variar la indicación de los planos.
“Según el programa, el presupuesto para esta obra no debe exceder de 3.300000 pesos m/c.
“Este proyecto lo fija en 604000 francos o sea 3020000 $ m/c., calculando el franco a razón de 5 $ m/c. Los errores principales que se anotan enseguida se encontraron al practicarse la revisión de los presupuestos. (Sigue una planilla demostrativa de pequeños errores de cálculos).
“Este presupuesto puede, pues, estimarse en 3.077100 $ m/c., de los cuales podíamos aún rebajar parte del Tit. XI que asciende a 21065 fr., o sea 105325 $ m/c., que el autor destina a gastos de dirección de la obra, y que según el programa no debían consignarse en el presupuesto, por cuanto dicha dirección está a cargo del Departamento de Ingenieros (en la práctica no fue así, pues el Gobierno contrato en Alemania, para dirigir la obra, al arquitecto Ernesto Mayer).
“Resulta de lo expuesto que el presupuesto del proyecto “La Plata” difiere de la cantidad prefijada en 222900 $ m/c. De menos y, por lo tanto, se encuentra en lo referente a este punto en condiciones completamente satisfactorias.
“La distribución está hábilmente concebida, los diferentes servicios convenientemente colocados y ligados entre sí por galerías de comunicación fácil, cómodas y dispuesta de modo que reciben luz directa y ventilación conveniente.
“Los locales principales, como el salón de sesiones y el salón de fiestas de este edificio, están perfectamente dispuestos y tienen formas y dimensiones muy recomendables.
“El estilo arquitectónico adoptado se recomienda por lo serio y grandioso, estando perfectamente caracterizado el destino de este edificio por la majestuosa torre que descuella en el centro de la fachada, que es la parte tradicional de este género de construcciones. Su altura está bien proporcionada a las dimensiones de su base y a la extensión de la fachada.
“Después de lo expuesto con respecto a este proyecto, que es el único que figura en el concurso sobre casa municipal, y considerando que todas las exigencias del programa están perfectamente llenada respecto a la distribución, condiciones económicas y estética arquitectónica, no trepidamos en aconsejar su adopción, pues creemos que con la realización de este proyecto se tendrá un monumento que hará honor a la futura capital de la provincia.”

Legislatura – Proyecto “Hinc labor, hinc merce.”
“Entre todos los proyectos presentados sobre la legislatura, el que lleva por lema “Hinc labor, hinc merce” es que llena a completa satisfacción las prescripciones del programa tanto en lo relativo al número de locales exigidos y sus respectiva dimensiones, como en lo referente a la distribución adoptadas, estética arquitectónica y condiciones económicas.
“En la planta de este proyecto no se observa como en otros locales sin destino marcado; no hay mayor ni menor número de los fijados en el programa y todos los servicios se encuentran perfectamente distribuidos, con orden y simetría. Todo demuestra que el autor ha sabido interpretar bajo una forma muy feliz el concepto de este edificio.
“Hay varios puntos principales que recomienda este edificio.
“En primer lugar mencionaremos las dos entradas para legisladores y la destinada para el público, las cuales forman un peristilo tretrastilo colocado sobre una escalinata de siete gradas. Las dos primeras conducen a una amplia sala de pasos perdidos en forma de cruz griega de una disposición sencilla y grandiosa, y desde la cual se llega a los recintos de sesiones; la segunda, o sea la entrada para el público, es de basta proporciones y con una magnífica escalinata de mármol que conducen a las galerías que dan acceso a los palcos.
“Con esto ha querido significar el autor que merece tanta consideración los ciudadanos de un pueblo libre que tácitamente lo representaran en ese auditorio, como los mismos legisladores encargado de velar por sus intereses.
“Merece especial mención las disposiciones de los recintos de sesiones, parte principal de los edificios destinado a Legislatura. Por una combinación muy sencilla ha sabido conservar el mismo, diámetro para los muros principales de los recintos, dejando a cada sala la superficie exigida en el programa, punto que no ha sido resuelto a satisfacción en ninguno de los otros proyectos. Esta disposición ha consistido en inscribir alrededor del muro exterior semicircular de la sala más pequeña, las tres filas de palco destinadas al público, mientras en la más grande están circunscriptas.
“Un patio de proporciones verdaderamente monumentales, rodeado de galerías abovedadas, facilita la comunicación con todos los locales que constituyen el servicio administrativo del establecimiento, dando a todos ellos abundante luz y ventilación. La parte descubierta del patio, cuya superficie, como un metro más baja que el nivel del piso de las galerías y al cual se desciende por escalinas de mármol colocadas en el centro de cada uno de los cuatro lados, está ocupada por un jardín con una fuente en su centro. Este patio, por las condiciones enunciadas, constituye a la higiene y embellecimiento del edificio.
“El presupuesto que se acompaña está perfectamente detallado, no habiendo descubierto en su revisión aritmética error alguno de importancia, como tampoco en las medidas de los diferente trabajos de la construcción. El presupuesto asciende a fr. 986000, o sean $ m/c. 4.930000, y es el más se aproxima a la base fijada en el programa.
“Las condiciones de estética de este proyecto han sido llenadas de tal modo que hacen de este trabajo una obra verdaderamente artística. Las bellas proporciones de los peristilos terminados en forma de tímpano imprimen a las entradas un aspecto monumental, que concuerda admirablemente con el destino del edificio; la forma del techo que cubre el recinto de sesiones, en grande elevación; los grandiosos vestíbulos, las proporciones inmejorable de los recintos, su decoración elegante y seria, todo hace desear que este edificio sea ejecutado para ornato de la Nueva capital; y en este concepto para subcomisión tiene verdaderamente la satisfacción de recomendar su aceptación.
“Comparando entre sí los cuatros proyectos de Casa de la Legislatura, estudiados por los que suscriben y teniendo en cuenta lo expuesto en los respectivos informes sobre cada uno de ellos, los colocamos en el orden de mérito siguiente:
“1º.---“Hinc labor, hinc merces”.
“2º.---“Quod Deus bene vortat”.
“3º.---“Ley”.
“4º.---“S.M.S.C.”.

H.—Análisis del proyecto de la Catedral
Del Expediente del Archivo del M. de O. P., año 1883. N . 4675”:
La Plata, 11 de febrero de 1885. El ingeniero Pedro Benoit, Director Ejecutivo de la Obras de La Plata, eleva al ministro de gobierno, Dr. Nicolás Achával, los planos de la catedral que le han sido encomendados por dicho ministro. Manifiesta que para el estudio de estudio de este proyecto “se han tomado en consideración las catedrales más importantes de las capitales europeas y americanas, tantos en sus antiguos monumentos como modernos y también de los que hoy se levantan y se restauran”. Las dimensiones corresponden a la importancia de la ciudad. “Además, si sus proporciones no figuran en primera escala comparadas con las grandes catedrales, ellas están en relación con las principales, como V. S. Lo podrá ver en el plano comparativo que acompaño, donde figuran los principales monumentos del mundo con sus dimensiones; resultando como más alta la catedral de Colonia con 156 metros de altura y teniendo la de La Plata 120, altura más o menos de las catedrales de Chartres, Salisbury, Lubeck, Friburgo y Santa María de Fiori”.
Dictamen del Departamento de ingenieros, 30 de marzo del 85.
Lo firman Jorge Coquet, Vicente Isnardi y F. R. Rojas. A su juicio “dichos planos revelan la competencia del autor para esta clase de obras”...”Analizando el plano en particular y separadamente se ve que la disposición de la planta es una combinación de los edificios de igual clase de las ciudades de Amiens, en Francia, y Colonia, en Alemania. En los tres edificios el plano representa una cruz latina. La nave del presente proyecto es formada por una principal y cuatro colaterales, igual a las de Colonia, mientras que la de Amiens tiene dos colaterales. La disposición del crucero es semejante a la catedral de Amiens, mientras que la del coro coincide con la de ambas catedrales antiguas arriba citadas con supresión de las capillas anexas en ambas; la construcción de dichas capillas recién se produjo en la arquitectura religiosa en el siglo XIII de nuestra era y en la época actual ha sido abandonada como superflua e inconveniente.
“El edificio cubrirá con todos sus muros la superficie de 7000 metros cuadrados siendo la de la –
Catedral de Colonia 8900 m. c.
“ “ Amiens 8000 m. c.
“ “ Reims 6650 m. c.
“ “ Santa María de Fiori ( Florencia) 7000 m. c.
“ “ San Pablo (Londres) 7000 m. c.
“ “ París 5500 m. c.
“ “ Santa Genoveva o Panteón de París 5000 m. c.
“Deduciendo de los 7000 m. c. De la superficie total los muros y el santuario, quedaran unos 6000 m. c. Libres, los cuales podrán contener, dejando libres los espacios para los pasajes, el número de 12 mil personas, a cuyo número deberá agregarse el de las que podrán ocupar las graderías y que pueden estimarse en 2000 personas”. Agrega el dictamen que es un edificio de “estilo gótico puro”. Continua: “La altura de las torres considerada en absoluto sobre el terreno adyacente, si bien no es igual a las de las construcciones más elevadas de la misma naturaleza que se conocen, pueden clasificarse sin embargo en las primeras del segundo orden, y teniendo en cuenta la elevación relativa con respecto a las aguas del Río de La Plata y al territorio circunvecino, dominado en todas direcciones por el suelo de esta Capital en general, y más particularmente por el sitio elegido para esta Catedral, podrá decirse sin exageración que sus torres aventajan a todas las demás, como punto dominante y visible desde distancias no alcanzadas por ningún otro monumento, a excepción, tal vez, de las dos mayores pirámides del grupo de “El Gizeh” del Egipto. El cálculo demuestra que, sin contar con refracciones especiales y extraordinaria, un poderoso foco de luz colocado en la cima de una de estas torres será visible a la distancia de unos 45 mil metros, es decir, desde la altura de la Magdalena, colocándose el ojo del observador al nivel de las aguas bajas del Río de La Plata, cuya distancia puede ser aumentada hasta unos 74 mil metros observándose desde la cofa de un buque en ultramar.
El 10 de noviembre de 1885, Benoit eleva el proyecto y presupuesto definitivos (1.500000 $ m/n) y explica con abundancia de información, las razones las razones que ha tenido para desechar el estilo romano – de origen pagano – y elegir el gótico – Benoit prefiere la denominación “ojival” -- por que se origina en la primera cruzada cristiana. El P. E. Dispone, el 17 de noviembre siguiente, que “se proceda a construir por la Administración la obra de la Catedral, con sujeción estricta a los planos de referencia”.
I.-- El primitivo Hospital Melchor Romero
El 3 de noviembre de 1883 el P. E. Dispone la construcción del Hospital-barraca para hombres y mujeres, de acuerdo con la ley del mes de octubre anterior que lo autoriza a emplear en ese objeto hasta la suma de un millón de pesos m/c.; Encargando al ingeniero Benoit la dirección técnica y al Dr. Julián Aguilar la vigilancia, ya que éste había asesorado al primero en la parte del proyecto tocante a la higiene. Al elevar el proyecto al ministro de gobierno D. Faustino Jorge, Benoit lo hizo con la siguiente descripción:” El edificio comprende: un departamento de administración; una sala de enfermos con 32 camas y dos salas proyectadas que se edificarán cuando sea necesario; una de mujeres de 22 camas; una de niños de 10 camas. El departamento de dementes esta repartido así: para dementes tranquilos 25 camas, para los agitados 16, y un departamento completamente separado del anterior, para mujeres, con 16 camas”. Están previstos todos los anexos requeridos por esta suerte de edificios. “Las dimensiones de los pabellones barracas son 29 m. de largo por 7 de alto el máxima, de modo que cada enfermo tendrá 55 metros cúbicos de aire, que en nuestro clima y dada la situación del hospital, alejado de la población, sin temor se podrán alojar en caso necesario hasta 40 enfermos en cada pabellón”. Continúa la descripción de detalles y ambiente subsidiarios en general. “Si se determina construir los cuatros pabellones marcados en el plano – prosigue – el hospital puede contener 200 asilados con su administración completa. En caso que no se hicieran más que dos pabellones y la casa de dementes, su capacidad sería solo para 120” (Expediente D, 4971, 1883, M. de G.)
Costo: 60 mil pesos m/n.
H.—La Casa de Sanidad
“El 5 de enero del corriente año (1885) el Jefe de Policía se dirigió al Poder Ejecutivo expresando que, en vista de no tener el Hospital Melchor Romero capacidad suficiente para recibir el número de enfermos que solicitaban entrar en él, recababa una medida que pusiera término a ese estado de cosa.
“La Comisión del mencionado hospital en nota del 21 de diciembre de 1883 había hecho ya presente al Gobierno la conveniencia de establecer una enfermería en el centro de la ciudad, para que se recibiesen en ella enfermos graves y aquellos que requiriesen una asistencia inmediata.
“Con fecha del 19 de enero de 1885 se autorizó al Jefe de Policía para instalar dicha enfermería en el edificio ocupado por aquella repartición, con destino a prestar auxilio a los heridos y enfermos graves.
“La Municipalidad actual penetrándose de la necesidad que la Capital tuviese un establecimiento urbano para la asistencia de los enfermos pobres, ha creado una casa de sanidad, ubicada en la manzana B, sección 31 (calles 1, 115, 70, 71).
“Este Instituto ha sido inaugurad en los primeros días de octubre próximo pasado (1884). Tiene cuatro salas con capacidad para 100 enfermos y además una sala aislada, especie de Lazareto, con su dotación correspondiente, que sirve para el tratamiento de las enfermedades infecciosas y contagiosas.
“La Casa de la Sanidad cuenta con los elementos y el personal necesarios para llenar los propósitos que se tuvieron en vistas al establecerla” (De la Reseña de Coni, 1885)
Se invirtió en esta obra la suma de 15 mil pesos m/n.

J.—Una crónica de 1887
De una crónica y comentario de La capital extraigo sólo la parte que es informativa, omitiendo todo aquellos
conceptos severos que abundan en el original. Después de decir que D´Amico ha caracterizado a su nueva residencia por un lujo comparable al de los sátrapas de Oriente expresa que el recibo del último miércoles constituyó el acontecimiento social de la semana. Sabíase -- añade – que ese inmenso palacio costaba mucho dinero, “pero nadie hubiera imaginado los esplendores que encierra en su interior”. Así fue que, al penetrar por primera vez en los salones, “la concurrencia se sintió sobrecogida de admiración y de sorpresa: aquello parecía el trasunto material y visible de un cuento de “Las mil y una noches.” Continua expresando que hay en la casa muebles riquísimos, colgaduras y tapices de alto precio, bronces y objetos de arte de incalculable valor. Agrega luego diversas consideraciones y ofrece al lector una idea de la calidad del ajuar por medio de algunas cifras reveladoras. Así, v. gr. – dice – el precio unitario de las sillas más baratas es de 150 nacionales y el servicio de porcelana encargado a Europa vale 40 mil nacionales. Concluye manifestando que personas de rango asistente a la comentada recepción, conocedoras de la vida porteña, aseguran que no hay en Buenos Aires instalaciones privadas que puedan compararse a la de D´Amico. “Las casas de Alvear, de Elortondo, de Irigoyen, del general Campos, de Armstrongs, de Urquiza, de Ocampos Samanés y de otras familias pudientes y de destacada actuación social, son modestas habitaciones frente a la que acaba de inaugurarse en la Nueva capital”. El mismo palacete de Santos, en Montevideo, “famoso por su lujo churrigueresco”, no tiene punto de comparación con éste.
¿Exageraciones del cronista? Quizás. Es fácil comprobar, sin embargo, que no discordaba su comentario con el tono de la voz pública contemporánea.

L.—El incendio de la Estación.
Los diarios del día lunes 24 de enero de 1887 hicieron extensa crónicas del impresionante suceso que “contristó el ánimo público”. Se inició el fuego a las 11 y 30 de la mañana “viéndose aparecer de pronto grandes llamaradas que escapaban por una claraboya que mira hacia la plaza de la Legislatura”. Parece que se hizo todo lo posible para dominar el incendio, pero éste adquirió enseguida vastas proporciones. No había organización de bomberos, por lo que actuaron en medio de visible desconcierto en el ataque del fuego vigilantes, guardianes de cárceles y particulares. Empezaron a desplomarse con estrépitos los techos del ala que da sobre la calle 50 y se vió como el fuego se propagaba, por el frente a la calle 7, hacia la que da a la calle 49. “Se había organizado un servicio de baldes de agua estableciéndose un cordón hasta un pozo próximo lo que fue completamente ineficaz. A las 2 de la tarde los dos cuerpos del edificio estaban envueltos por las llamas, limitándose el trabajo de las personas que allí se encontraban y de los vigilantes a sacar del piso bajo todo lo que pudiera ofrecer pasto al fuego. Así se salvaron muchas puertas y ventanas, habiéndose quemado hasta los marcos de las que habían sido últimamente colocadas, que eran casi todas las que correspondían a las aberturas del edificio. El fuego no se propagó al piso bajo, lo que ha sido providencial, quedando en parte sofocado en el piso alto por la caída de la pizarra de los techos que allí quedó amontonada. A las 4 de la tarde llegaba el comandante Calaza con el cuerpo de bomberos de Buenos Aires. Ya no había nada que hacer”. El fuego se originó así: los plomeros habían dejado encendido un braserillo al retirarse a almorzar -- ¡ tiempo de leyenda: se trabajaba en domingo! -- ; el viento, que era fuerte, esparció las brazas comunicándose el fuego a maderas y virutas que por allí había, A pesar de la magnitud que adquirió el siniestro, los muros habían sufrido menos de lo que podría creerse. Los techos de pizarra cayeron íntegramente, pero no se agrietó la fábrica y sobre la misma pudo reconstituirse luego la parte destruída, aun cuando al hacerlo se cambió, por economía, el techo de mansarda por otro plano de madera y zinc.
La inauguración oficial de la estación La Plata y de los Talleres de Tolosa se llevó a cabo el 30 de agosto de 1887. La ceremonia tuvo este desarrollo: partida de la comitiva oficial de la estación La Plata en un tren expreso formado por 6 coches y arrastrado por la histórica maquina “La Porteña”. Llegada a Tolosa y visita a los Talleres, los cuales se presentaron en actividad. Regreso a La Plata y recorrido del edificio de la estación. “Lunch” en el vestíbulo de ingreso por la calle 50, servido por Fablet. Discursos, de D. Carlos Arias, director de los Ferrocarriles de la Provincia, y del ingeniero Francisco Seguí, ministro de Gobierno.
El edificio, cuyo costo no bajo de los 400 mil pesos m/nal., fué proyectado y dirigido por el ingeniero Pinaroli.
Este libro es una copia fiel de “LA NUEVA CAPITAL” de José Maria Rey.
No se realizaron correcciones ortográficas ni cambios en los párrafos, Manteniendo la morfología y sintaxis original.
Este material, no persigue fines de lucro.
Juan Antonio Greco